Psicología

Qué hacer cuando no puedes desconectar ni en vacaciones

Planificar tu desconexión laboral puede ayudarte a irte más tranquilo y con la sensación de dejar cerrado todo.

Alicia Bernal

Madrid |

Resetear en vacaciones | Stock

Con la llegada de las vacaciones y el descanso, lo normal es que estemos relajados y nos olvidemos completamente del trabajo, pero en muchas ocasiones los altos niveles de estrés que solemos manejar hacen que no podamos pasar tan rápidamente de cero a cien y sigamos conectados al trabajo de alguna manera.

Si te encuentras en esta situación, es probable que tu mente esté atrapada en un bucle de hiperactivación, es decir, sientas ansiedad, te atormenten las preocupaciones o tengas adicción al trabajo.

Repasamos algunas estrategias prácticas para liberarte y disfrutar realmente de tus días de descanso.

Reconoce el problema

Lo primero que debes preguntarte si te encuentras en esta situación es: ¿Por qué no desconecto?

Identifica si es por:

  • Culpa: "Si no trabajo, pierdo oportunidades".
  • Miedo al vacío: no sabes qué hacer sin estrés.
  • Adicción a la productividad: necesidad de estar siempre ocupado.
  • Tecnoestrés: revisar emails/redes compulsivamente.

Una vez identifiques cuál es el problema de fondo que no te deja desconectar, será más fácil abordarlo y aplicar soluciones.

Estrategias para "resetear" tu mente

Puedes seguir diferentes estrategias para intentar mitigar esa falta de desconexión. Por ejemplo, antes de las vacaciones puedes planificar tu desconexión de diversas maneras:

  • Delega tareas urgentes y avisa: "Del [fecha] al [fecha] estaré offline".
  • Haz un "ritual de cierre": el día antes, escribe qué tareas pendientes tienes post-vacaciones en una lista y guárdala.

Y durante las vacaciones intenta establecer límites estrictos con el uso de la tecnología, silencia notificaciones laborales (o mejor, desinstala apps de trabajo) y usa el modo “no molestar” del móvil.

Si sigues sintiendo esta falta de desconexión durante las vacaciones, puedes optar por realizar técnicas de Mindfulness, como la técnica 5-4-3-2-1. Esta técnica consiste en observar 5 cosas que ves, 4 que tocas, 3 que oyes, 2 que hueles, 1 que saboreas. También puede probar con la técnica de respiración 4-7-8: inhala 4 segundos, aguanta 7, exhala 8.

Las actividades que requieren mucha concentración, como deportes acuáticos (surf, paddle surf), manualidades (pintar, cocinar algo nuevo) o excursiones en naturaleza (senderismo, observación de aves) son muy positivas para focalizarnos y dejar de lado nuestras preocupaciones.

Y si te quedas en casa, una buena manera para alejar el trabajo y las preocupaciones es reorganizar tu espacio: limpia, cambia muebles de lugar…

Intenta tomártelo poco a poco y no te frustres. Es normal que a veces nos cueste salir de esa rutina de hiperactividad, pero debemos aprender a relajarnos y cuidarnos.