Las personas con perros de asistencia podrán acceder con ellos a cualquier espacio público en toda España
La medida del Gobierno busca que los ciudadanos que utilizan a estos asistentes peludos puedan entrar acompañados a cualquier lugar de uso común.
Cada día miles de personas en España requieren de los servicios de un perro guía para realizar tareas tan sencillas como ir a la compra o acudir a su puesto de trabajo, aunque muchas de ellas siguen encontrando escollos en lugares públicos al exponer que estos animales son imprescindibles para su salud.
Es por ello que el Gobierno ha aprobado un decreto que permitirá que las personas que utilizan perros de asistencia puedan acceder con ellos a cualquier espacio público y privado de uso público en todo el territorio nacional, con independencia de la normativa vigente en cada comunidad autónoma.
La nueva normativa supone un paso decisivo hacia la igualdad de acceso y movilidad para personas con discapacidad, personas con trastorno del espectro autista, con patologías que generan crisis con desconexión sensorial y mujeres víctimas de violencia de género o sexual. Estas últimas podrán, a partir de ahora, acceder a albergues y centros asistenciales acompañadas de sus perros de asistencia, una medida especialmente relevante en situaciones de emergencia o vulnerabilidad.
Los perros de asistencia podrán acompañar a sus usuarios a centros educativos, culturales, deportivos y sanitarios (salvo en quirófanos u otras zonas que requieran condiciones higiénicas especiales), así como a supermercados, tiendas, mercados de alimentación, alojamientos turísticos, bares, restaurantes, museos, teatros y otros espacios de uso común.
Playas y piscinas, también accesibles
El decreto también contempla el acceso a playas, áreas recreativas, recintos de piscinas y parques acuáticos, siempre que el animal no entre en contacto con el agua. Esta medida actualiza y amplía una normativa estatal que databa de 1983, y que resultaba insuficiente para las necesidades actuales.
El texto, impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, establece por primera vez a nivel estatal el reconocimiento de la "unidad de vinculación" entre la persona usuaria y su perro de asistencia. Además, regula la formación que deben recibir estos animales, que solo podrá ser impartida por profesionales acreditados oficialmente.
El decreto también pone el foco en el bienestar de los perros de asistencia, fijando obligaciones para sus cuidadores y entidades formadoras. Una vez el animal cumpla diez años y se jubile de su función, conservará el derecho a acceder a los mismos espacios públicos si sigue acompañando a su usuario habitual.