SOCIEDAD

Una película de animación china de 3000 euros de presupuesto se convierte en la más prolífica de la historia con millones de beneficio

Niu Lai, una insólita película de animación creada durante cinco años prácticamente por una madre y su hijo, ha pasado de recaudar apenas mil euros en sus primeros diez días a superar los 3,7. Su presupuesto se sitúa, según las estimaciones difundidas por medios especializados, entre 2.500-3.800 euros.

Rafa Sanz del Río

Madrid |

Imagen preparada de la pantalla de un teléfono que muestra capturas de la película de animación 'Niu Lai', junto a una colección de remezclas creadas por fans; 16 de agosto de 2026. | WANG GANG

El verano es una época donde la amplitud de tiempo de ocio eleva la importancia de la cartelera para los grandes estudios cinematográficos. El calor y el buen tiempo no evitan que la gente corra a las salas de cine en busca de nuevas historias, y es por ello que las compañías tratan de guardar estrenos importantes para la época estival.

Lo curioso es que el mercado fílmico chino ha encontrado un fenómeno que se acerca al éxito de blockbusters como Spider-Man: Brand New Day o La Odisea. Niu Lai, una película de animación realizada durante cinco años prácticamente por una madre y su hijo, ha pasado de ser un fracaso absoluto a convertirse en uno de los fenómenos más inesperados de la taquilla china. Su presupuesto se estima en apenas unos miles de euros y ya ha superado los 29 millones de yuanes de recaudación, unos 3,7 millones de euros.

Parecía destinada a desaparecer sin hacer ruido. Estrenada sin una gran campaña de publicidad y con una animación muy alejada de los estándares de las grandes producciones, Niu Lai apenas recaudó unos 7.700 yuanes, alrededor de 1.000 euros, durante sus primeros diez días en los cines chinos.

Entonces internet hizo el resto.

Por detrás de Spider-Man y con una fracción de su presupuesto

El fenómeno adquiere otra dimensión al compararlo con las grandes producciones que comparten cartelera. Niu Lai ha llegado a situarse inmediatamente por detrás del superhéroe arácnido en las clasificaciones diarias de la taquilla china. La producción de Marvel cuenta con un presupuesto estimado de unos 225 millones de dólares.

La comparación resulta casi absurda: una película cuyo presupuesto se mide en miles de euros compite por la atención del público con una superproducción cuyo coste se cuenta en cientos de millones de dólares.

No significa que Niu Lai haya superado a Spider-Man en recaudación acumulada, pero sí refleja hasta qué punto ha conseguido hacerse un hueco en la cartelera.

El público convirtió las críticas en publicidad

El éxito parece estar estrechamente ligado a un fenómeno que resulta difícil de planificar: la audiencia empezó a consumir la película como una experiencia colectiva.

En algunas sesiones, los espectadores incluso se ríen antes de que empiece la proyección, conscientes de que forman parte de un fenómeno nacido en internet. La película se ha convertido en un meme, pero también en una excusa para reunirse y compartir una experiencia.

El director chino Remo Zhu resume ese sentimiento como una especie de "no me digas qué tengo que ver, yo decidiré".

La película también ha conectado con un debate más amplio sobre el consumo cultural entre los jóvenes y el rechazo a productos excesivamente calculados, además de coincidir con la creciente preocupación por el uso de inteligencia artificial en la creación audiovisual.

Del cine a las redes y hasta la Bolsa

La fiebre ha generado merchandising, disfraces y multitud de memes. Incluso ha tenido una derivada financiera inesperada.

Varias compañías chinas cuyos nombres contienen la palabra relacionada con "bull" o "toro" experimentaron movimientos bursátiles después de que inversores asociaran sus nombres con el fenómeno de Niu Lai. El Banco Popular de China llegó a advertir contra esta clase de especulación impulsada por memes.

El episodio ilustra hasta qué punto una película prácticamente desconocida ha trascendido el ámbito cinematográfico.

Un éxito imposible de fabricar

El caso de Niu Lai puede resultar tentador para quienes quieran encontrar una fórmula para repetir el milagro: hacer una película barata, convertirla en meme y esperar millones.

Pero los especialistas son mucho más prudentes. El productor de animación Liang Xia considera que fenómenos de este tipo son poco frecuentes y prácticamente imposibles de reproducir de manera deliberada. El contenido puede actuar como chispa, pero el éxito depende de una reacción colectiva que nadie puede garantizar.

Y esa es, probablemente, la verdadera peculiaridad de Niu Lai: una película que costó unos 3.000 euros y que parecía condenada al olvido ha terminado recaudando alrededor de 3,7 millones, no porque tuviera detrás una maquinaria de marketing millonaria, sino porque internet decidió que merecía ser vista.

En un verano dominado por franquicias y superproducciones, la pequeña película de la vaca ha encontrado una vía mucho más imprevisible para convertirse en fenómeno.