Pablo Pombo: "Podemos poner la mirada en la pistola o en la bala. La inseguridad en los barrios de las familias más trabajadoras es real"
El periodista ha responsabilizado a la ultraderecha de los cánticos, pero también ha cargado contra el Gobierno y los datos del CIS.
Lamine Yamal denuncia: "Usar la religión como burla en un campo os deja como ignorantes y racistas"
Madrid |
Durante el partido de España y Egipto, el último amistoso de preparación de la selección antes del Mundial de este verano, la grada del RCDE Stadium coreó durante repetidas ocasiones "Musulmán el que no bote". Unos cánticos que, a pesar de ser escuchados, el árbitro no sancionó ni paró el partido por ello. Si bien, los Mossos han iniciado una investigación y desde el Gobierno, la RFEF y jugadores como Lamine Yamal, han expresado su máximo rechazo.
En Por Fin, Pablo Pombo, Pilar Velasco y David Mejía han debatido sobre esta cuestión. Según Pombo, el problema está en los partidos de extrema derecha que son "los que están detrás de lo que pasa en los partidos de fútbol". Sin embargo, ha avisado: "Podemos poner la mirada en la pistola o en la bala".
En este sentido, ha recordado que en la sociedad española, la inmigración es un aspecto vital en la decisión de voto y que, en estos momentos, "la percepción de inseguridad que se siente en los barrios de las familias más trabajadoras es real". Por eso, ha criticado las estadísticas del Gobierno, que están "contaminadas" por el CIS, que ha perdido "credibilidad".
¿Debería haberse suspendido el partido?
Así las cosas, se ha mostrado muy crítico con los partidos de izquierda, porque son "incapaces" de transmitir un mensaje a esos barrios que son los que albergan más personas preocupadas por la inmigración y con auge de xenofobia. "Donde está el rollo es en el votante masculino menor de 34 años, que es el votante arquetípico de Vox", ha sentenciado.
Por su parte, Pilar Velasco se ha mostrado sorprendida por el hecho de que el partido no se suspendiera, a pesar de que "no fue un grito aislado, sino coreografiado". Además, se ha mostrado esperanzada con que la investigación llegue "a algún sitio" y ha insistido en señalar a la ultraderecha "que frivoliza cuando se le echa en cara y se le imputa la responsabilidad directa de que ocurran estas cosas".
Igualmente, ha recordado que España es "un estado aconfesional y hay libertad religiosa, quien quiera ser católico tiene la libertad de serlo y quien quiera ser musulmán también". A su juicio, no recuerda que estos cánticos se hayan producido en anteriores ocasiones y ha indicado que el problema está en que luego se traduce "en los colegios, en la calle...".
Se puede ser español y musulmán
En cuanto a David Mejía, también ha opinado que el partido debería haberse suspendido y ha recordado el episodio de racismo contra Vinicius en la Champions. Por eso, se ha preguntado por qué es "tan difícil aplicar los protocolos de un caso a otro" y ha reiterado la idea de Pilar Velasco, sobre que se puede ser "español y musulmán".
Por último, ha cargado contra los portavoces de Vox porque están justificando los cánticos en redes sociales y ha advertido sobre la posibilidad de que los cánticos se repitan en futuras ocasiones. "Va a haber una copia, porque se pone de moda. Con esa seguridad que da sentirte parte de un grupo y estar anonimizado dentro de una multitud", ha concluido.