Madrid |
La destitución de Laurent Freixe como consejero delegado de Nestlé ha sacudido al mundo empresarial y financiero, provocando una fuerte caída de las acciones de la multinacional suiza y generando inquietud entre inversores y empleados. El caso se ha convertido en una referencia sobre la importancia de la transparencia y la ética en las grandes corporaciones: Freixe fue apartado de su puesto tras confirmarse que ocultó una relación amorosa con una subordinada directa, en contravención del código de conducta interno de la compañía.
La investigación, dirigida por el presidente Paul Bulcke y el consejero independiente y CEO de Inditex, Pablo Isla, marcó el inicio de una nueva etapa para Nestlé, que ahora busca recuperar la estabilidad bajo el liderazgo de su nuevo consejero delegado, Philipp Navratil.
Philipp Navratil, ejecutivo con más de 20 años de trayectoria en Nestlé, ha sido designado como nuevo consejero delegado. Navratil era hasta ahora vicepresidente de la unidad de café y bebidas ydirector general de Nespresso, y se le reconoce por su gestión colaborativa y experiencia en mercados internacionales como Centroamérica y México.
El consejo confía en que Navratil mantendrá el rumbo estratégico actual y reforzará los planes de crecimiento sin cambios sustanciales en la estrategia.
Laurent Freixe asumió el cargo en septiembre de 2024 tras décadas de trabajo en Nestlé, y la abrupta finalización de su contrato añade incertidumbre en un contexto de desafíos para la compañía, como la caída en beneficios y la volatilidad internacional.
Bulcke agradeció públicamente los años de servicio de Freixe, reiterando el compromiso de Nestlé con la ética y la gobernanza.
El cese inmediato de Laurent Freixe como consejero delegado tuvo un impacto notable en la Bolsa de Zúrich, donde las acciones de Nestlé sufrieron una caída del 3,4% en los primeros minutos de la jornada bursátil, situándose en 73 francos suizos (aproximadamente 77 euros).
Esta reacción refleja la sorpresa y la preocupación de los inversores ante la crisis de liderazgo y los asuntos de gobernanza en la multinacional. La volatilidad se ve agravada porque la empresa ya enfrentaba una reducción de beneficios netos y presión internacional, intensificando la incertidumbre sobre la futura dirección estratégica con el cambio en la alta dirección.