ENTREVISTAS DE ALSINA

Nacho Carretero y Alberto Marini, sobre la película del 'Cronos': "Ojalá ayude a recuperar la memoria de las víctimas"

Los responsables de la investigación y el guion de Cronos explican en Más de Uno cómo han trasladado a la ficción el atentado de Barcelona, el drama de los agentes y las heridas que todavía permanecen abiertas en Ripoll.

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Rafa Sanz del Río

Madrid |

La película 'Cronos' lleva a la pantalla los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils desde la investigación periodística de Nacho Carretero y Arturo Lezcano y el guion de Alberto "Beto" Marini. En una entrevista con Carlos Alsina en 'Más de Uno', ambos explican cómo convierten una tragedia real en una historia de ficción sin perder de vista a las víctimas ni a quienes participaron en la respuesta policial y sanitaria.

El proyecto parte de una pregunta esencial: cómo contar unos hechos que todavía forman parte de la memoria reciente. Para Carretero y Marini, la película no busca únicamente reconstruir lo que ocurrió, sino mostrar cómo lo vivieron las personas que estuvieron allí.

De la investigación periodística a la ficción

Nacho Carretero y Alberto Marini ya trabajaron juntos en proyectos relacionados con sucesos reales, como "800 metros" y "Marbella". En "Cronos", ambos afrontan el reto de transformar una investigación periodística en una película de ficción.

Marini explica que la verdad constituye el punto de partida, pero no siempre basta para construir un relato cinematográfico:

"No vale solo con la verdad. La verdad muchas veces resulta inverosímil o resulta poco entretenida y entonces no sirve. Entonces hay que coger la verdad y dotarla de profundidad, de personajes interesantes, de sentimientos."

El guionista señala que la realidad contiene numerosos cabos sueltos, contradicciones y acontecimientos difíciles de ordenar. La ficción, en cambio, necesita una estructura dramática y una resolución.

Por eso, el equipo introduce licencias narrativas, combina personajes y cambia algunos nombres. El único nombre real que mantiene la película es el de Trapero. El resto de personajes responde a una construcción dramática basada en testimonios y experiencias reales.

"Nos contaron no solo lo que ocurrió, sino cómo lo vivieron"

Para preparar la película, Carretero y Marini entrevistaron a mossos d'Esquadra, profesionales del Sistema de Emergencias Médicas, agentes de la Guardia Urbana y otros protagonistas de aquellos días.

Las conversaciones no se limitaron a reconstruir los hechos. También permitieron conocer el impacto emocional de la tragedia.

"Nos contaron no solo lo que ocurrió, sino cómo lo vivieron", explica Marini. El guionista destaca que los testimonios aportaron una profundidad que resultó esencial para construir los personajes.

Carretero añade que, cuando las personas entrevistadas entendieron que el objetivo era hacer una película, compartieron detalles que quizá no aparecieron en una investigación periodística convencional.

Para Marini, esas conversaciones ofrecieron una información especialmente valiosa:

"Nos daban la verdad que como guionista hubiera pagado para poder lograr."

El objetivo, por tanto, no consiste en reproducir cada acontecimiento, sino en trasladar al espectador la experiencia humana de quienes afrontaron los atentados.

Cambrils: del héroe de acción al agente traumatizado

Uno de los episodios centrales de 'Cronos' es la intervención policial en Cambrils. Carlos Alsina recuerda durante la entrevista al agente que abatió a cuatro terroristas. Sin embargo, Carretero y Marini rechazan una representación basada en el heroísmo convencional.

Carretero insiste en que el personaje no es un héroe de película de acción:

"No es un Rambo que mató a cuatro personas cumpliendo con su deber y al día siguiente estaba recibiendo una medalla."

La película se centra en las consecuencias psicológicas de aquella actuación. El personaje de Enric se inspira en Jordi, un agente real que participó en la operación y que vivió una profunda frustración al ser retirado antes de poder detener al último terrorista.

Esa dimensión humana resulta clave para los creadores. La acción policial no termina cuando desaparece la amenaza. Después llegan el trauma, las dudas y la dificultad para regresar a la vida cotidiana.

Ripoll y la pregunta sobre la integración

La historia también se detiene en Ripoll, el municipio de origen de varios de los terroristas. Antes de los atentados, la localidad apareció como un ejemplo de convivencia e integración. Después de la tragedia, esa percepción cambió por completo.

Carretero recuerda que los jóvenes nacieron allí, hablaban catalán y formaban parte de la comunidad. Esa realidad obliga a plantear una pregunta compleja:

"Qué es la integración? Que es la gran pregunta de esta cuestión."

La película no ofrece una respuesta sencilla. En lugar de presentar una explicación única, muestra las contradicciones sociales y familiares que rodearon a los autores de los atentados y el impacto que los hechos provocaron en el pueblo.

Durante la entrevista, Alsina vincula ese cambio social con el posterior crecimiento de discursos políticos de extrema derecha en Cataluña. La película, sin embargo, aborda el fenómeno desde la experiencia de Ripoll y desde las consecuencias que los atentados dejaron en la comunidad.

El contexto político también forma parte de la historia

Marini considera imprescindible reflejar el contexto político del momento. Los atentados ocurrieron en plena tensión del Procés y estuvieron rodeados de desconfianza entre los Mossos d'Esquadra, la Policía Nacional, la Guardia Civil y los distintos gobiernos.

La lucha por dirigir la investigación y controlar la comunicación pública también formó parte de aquellos días. Para el guionista, excluir ese contexto habría supuesto ofrecer una imagen incompleta de lo ocurrido.

"En mi opinión, impensable no reflejar el contexto político en la película."

Marini divide la historia en tres grandes ejes: la investigación policial, la dimensión social de Ripoll y el contexto político y comunicativo. A su juicio, los tres elementos resultan necesarios para comprender la complejidad de los atentados.

La comunicación a través de Twitter también ocupa un lugar relevante. Según explica, aquella forma de informar durante una emergencia resultó pionera y modificó la relación entre los cuerpos policiales, los medios de comunicación y la ciudadanía.

La memoria del 17-A y el duelo pendiente

Uno de los asuntos que más preocupa a los creadores es la forma en que la sociedad recuerda los atentados. Tras los ataques, el lema "No tengo miedo" se convirtió en una expresión colectiva de rechazo al terrorismo. Sin embargo, poco después, la actualidad política desplazó el foco.

Marini resume ese proceso con una frase contundente: "Todo lo que ocurre después del atentado con el procés se comió de él."

Carretero considera que la sociedad pasó demasiado rápido por el duelo:

"Yo creo que hemos borrado o vivido el duelo de una manera muy, muy, muy corta, muy breve."

Por eso, ambos esperan que 'Cronos' contribuya a recuperar la memoria de las víctimas y de quienes participaron en la respuesta a los atentados.

"Ojalá la película también ayude a esa suma", afirma Marini.

La Asociación Víctimas del Terrorismo apoyó el proyecto desde el principio. Para los responsables de la película, ese respaldo representa una premisa moral: contar la historia sin olvidar a quienes sufrieron directamente la violencia.