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¿El Mundial marca el pinchazo de la burbuja de los influencers? El público se cansa de las experiencias VIP

Cada vez son más los aficionados que cuestionan que las marcas reserven estos privilegios a creadores de contenido que, en ocasiones, parecen más preocupados por grabar el momento que por vivirlo.

Javier Matiacci

Madrid |

Imagen del Dallas Stadium en el que se disputó la semifinal del Mundial entre Francia y España | Getty

No es el primer Mundial que se llena de influencers que, en la mayoría de los casos, acuden gracias a sus patrocinadores, que financian total o parcialmente la experiencia. Sin embargo, en esta edición parece estar produciéndose un cambio de paradigma.

Miles de seguidores en redes sociales, capacidad para viralizar contenidos, una audiencia fiel y un enorme poder de prescripción. Ese es el cóctel perfecto que las marcas aprovechan para lucirse en un escaparate de lujo. Y qué mejor escenario que un Mundial. Sin embargo, puede que estemos asistiendo al comienzo del pinchazo de esta burbuja.

Los contenidos que tradicionalmente encajaban a la perfección con un público muy definido siguen funcionando, pero empieza a verse la cara B. El aficionado de a pie, que sigue a la Selección con auténtico fervor, contempla con cierto recelo que una experiencia tan exclusiva quede reservada a creadores de contenido que, en muchos casos, nunca han demostrado ser verdaderos apasionados del fútbol.

Hace unos días se viralizó un vídeo del tiktoker Adri Contreras en el que se confesaba desesperado por no poder acudir al Mundial. "He llamado a todas las puertas, he llamado a todos mis contactos, he intentado acreditarme y nada", comenzaba diciendo. Después explicaba que le había surgido una oportunidad con una marca, aunque finalmente terminó frustrándose. Ante esa situación, decidió pagarse un vuelo de más de 2.000 euros y viajar a Estados Unidos con la intención de buscar allí la forma de acceder a los partidos.

El vídeo generó multitud de críticas entre los usuarios. Algunos, incluso, llegaron a agradecer públicamente a las marcas que no hubieran accedido a las peticiones de Contreras. Una reacción hostil que cada vez es más frecuente hacia determinados contenidos protagonizados por influencers y que, durante este Mundial, parece haberse intensificado.

Otro caso que ha incendiado las redes tiene como protagonistas a los hermanos Buyer. En uno de los vídeos publicados en su canal mostraban su reacción desde el estadio durante la semifinal entre España y Francia. Aunque la inmensa mayoría de sus seguidores disfruta de su contenido y de la pasión con la que ambos viven el torneo, muchos espectadores se fijaron en un detalle diferente.

En la fila de atrás aparecían varios tiktokers que, durante distintos momentos del encuentro, permanecían completamente desconectados de lo que sucedía sobre el césped, pendientes del teléfono móvil y transformando su actitud únicamente cuando pulsaban el botón de grabar. Entre ellos estaba Sergio Bueno.

El joven, de 23 años, fue captado por la cámara durante la interpretación del himno de España sin mostrar la implicación que sí reflejaban las personas que tenía alrededor. Sin embargo, apenas comenzó a grabarse para subir el vídeo a sus redes sociales, se llevó la mano al pecho y empezó a gesticular como si hubiera vivido ese momento con la misma emoción que el resto de aficionados.

Probablemente este haya sido el ejemplo más citado durante los últimos días y el que mejor resume un debate que lleva tiempo sobrevolando las redes sociales. Si disfrutas de una posición de privilegio gracias a tu trabajo, también se espera que estés a la altura de ese privilegio. Y muchos consideran que, en este Mundial, ese listón ha quedado demasiado bajo.

El Mundial de 2026 puede haber marcado un antes y un después en este fenómeno. La audiencia ya no se conforma únicamente con un contenido potencialmente viral. También exige autenticidad y credibilidad. Y las marcas, probablemente, tendrán que empezar a tenerlo muy en cuenta a la hora de elegir qué influencers quieren que representen su imagen.