El jurado ha valorado los trabajos de Joanne Chory sobre las respuestas moleculares y genéticas de las plantas a las variaciones ambientales. En particular, a la luz y la temperatura, que ayudan a comprender y mejorar la adaptación de los sistemas naturales al calentamiento global.
El jurado también tiene en cuenta que de forma complementaria e independiente, las investigaciones de Sandra Myrna Díaz, que permiten cuantificar la importancia de la conservación de la biodiversidad funcional para garantizar los beneficios que losecosistemas prestan a la humanidad.