Un informe alerta sobre el estado de las carreteras: hay más de 3100 kilómetros con riesgo elevado o muy elevado de accidente
Otro dato preocupante del informe es que, por primera vez en quince años, aumenta el riesgo en las autopistas.
Más de 3.100 kilómetros de carreteras estatales en España presentan un riesgo elevado o muy elevado de sufrir un accidente grave o mortal. En concreto, son 3.122 kilómetros, el 11,8% de la Red de Carreteras del Estado (RCE), según el 22.º estudio anual de evaluación del riesgo elaborado por iRAP, del que forman parte el RACC y la Fundación RACE.
El informe analiza 26.470 kilómetros de la red estatal, divididos en 3.595 tramos, y estudia 3.873 siniestros registrados entre 2022 y 2024. De ellos, 1.192 fueron mortales, con 1.341 fallecidos, y 2.681 graves, con 3.566 personas heridas de gravedad.
Más riesgo en autopistas por primera vez en 15 años
El estudio deja un dato especialmente preocupante: el índice de riesgo de siniestralidad en autopistas y autovías aumenta por primera vez en 15 años. Pasa de 6,1 en 2023 a 6,4 en 2024.
Aun así, en el balance de largo plazo, la evolución sigue siendo descendente. Desde 2010, el índice de riesgo ha bajado un 58% en autopistas y autovías (de 15,3 a 6,4) y un 49% en carreteras convencionales (de 47,7 a 24,4). Con todo, el peligro sigue siendo 3,8 veces mayor en las vías convencionales que en las de alta capacidad.
Del total de kilómetros analizados, 1.716,8 presentan un riesgo alto (6,5%) y 1.405,5 un riesgo medio-alto (5,3%).
103 carreteras con tramos "rojos" o "negros"
El informe identifica 103 carreteras con tramos de riesgo elevado (rojo) o muy elevado (negro). Quince de ellas concentran el 51% de los kilómetros más peligrosos, con 1.601 kilómetros. Todos esos tramos pertenecen a carreteras convencionales, con calzada única y un carril por sentido.
El tramo con mayor riesgo se encuentra en la N-340, entre los puntos kilométricos 1.133,0 y 1.138,9, en Tarragona. Esta vía, la más larga de España —1.248 kilómetros entre Cádiz y Barcelona—, acumula además otros puntos negros en Castellón y Tarragona.
También figuran tramos peligrosos en carreteras como la N-5 (Badajoz), la N-6 (León), la N-110 (Segovia), la N-111 (Soria), la N-120 (Pontevedra), la N-232 (La Rioja y Zaragoza), la N-260 (Girona), la N-432 (Badajoz, Córdoba y Jaén) o la N-634 (Lugo), entre otras.
En cuanto al volumen total de kilómetros con riesgo alto o muy alto, la N-330 (Alicante-Zaragoza) encabeza la lista con 152 kilómetros, seguida de la N-420 (Tarragona-Córdoba), con 149, y la N-630 (Ruta de la Plata), con 142.
Aragón y Castilla y León, a la cabeza
Por comunidades autónomas, Aragón es la que presenta mayor proporción de kilómetros estatales con riesgo elevado o muy elevado: el 21% de su red. Le siguen La Rioja (18%), Castilla y León (16%) y Galicia (12%).
En el extremo contrario se sitúan Navarra (0%), Comunidad de Madrid (2%) y Comunidad Valenciana (7%).
Si se analiza por provincias, León lidera el ranking de tramos rojos y negros, con el 27% de su red estatal en esa categoría, seguida de Huesca (26%) y Palencia (25%).
El perfil de las carreteras más peligrosas
El estudio dibuja un patrón claro. Los tramos con mayor riesgo suelen ser carreteras convencionales, de calzada única, con tráfico mixto, muchas intersecciones al mismo nivel, accesos directos y limitaciones geométricas. Además, suelen registrar una intensidad media diaria inferior a 10.000 vehículos.
Paradójicamente, las vías más transitadas son también las más seguras. En los tramos con más de 60.000 vehículos diarios, la siniestralidad es prácticamente residual. Se trata, sobre todo, de autopistas y autovías, donde la separación de calzadas, la ausencia de cruces al mismo nivel y mayores medidas de seguridad pasiva reducen la gravedad de los accidentes.
Las carreteras estatales representan solo el 16% del total de vías en España, pero soportan el 53% del tráfico.