Investigadores de la Universidad Tecnológica de Swinburne en Australia, han descubierto que los ladrillos fabricados con posos de café usados pronto podrían remodelar la industria de la construcción del país y la huella de carbono.
El responsable, Yat Wong. Ahora el proyecto ha conseguido un acuerdo de licencia de propiedad intelectual con Green Brick para llevar el producto al mercado.
Estos ladrillos de bajas emisiones se fabrican mezclando residuos de café de cafeterías y restaurantes con arcilla y añadiendo después un activador alcalino. Este proceso permite cocer los ladrillos a temperaturas inferiores a 400 grados centígrados, un 80% menos que las temperaturas de cocción tradicionales.
Normalmente, la fabricación tradicional de ladrillos consume mucha energía y depende en gran medida de hornos de alta temperatura alimentados con combustibles fósiles. En cambio, este nuevo método reduce drásticamente el impacto medioambiental y ofrece una alternativa sostenible a una industria que últimamente busca reducir las emisiones de carbono.
En una época donde estamos tan concienciados con el cambio climático, esto es un paso de gigante. Esta forma de desarrollar materiales de construcción podrá reestructurar la industria y hacerla mucho más ecológica reduciendo su huella de carbono. Por el momento solo se comercializará en Australia, pero veremos si no llega en unos años a Europa o América.