El Gobierno prohibirá tirar toallitas húmedas al inodoro y soltar globos al medio ambiente
El Gobierno ha anunciado un nuevo paquete de medidas para frenar la contaminación por plásticos de un solo uso
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha presentado un proyecto de real decreto que prohibirá tirar toallitas húmedas al inodoro y la liberación intencionada de globos al medio ambiente. Además, la norma obligará a los fabricantes de estos productos a financiar la limpieza y gestión de los residuos generados, en línea con las directrices europeas para reducir la basura marina.
Causas destrás de esta nueva normativa
La iniciativa responde al cumplimiento de la directiva europea 2019/904, que busca reducir el impacto de los diez productos de plástico de un solo uso más frecuentes en playas y mares del territorio continental, entre los que las toallitas húmedas y los globos ocupan el quinto y noveno puesto respectivamente. La medida se suma a otras como la prohibición de pajitas, bastoncillos y cubiertos de plástico desde 2021.
Esta ley abarca tanto las toallitas húmedas sintéticas como las fabricadas con tejidos naturales modificados químicamente, siempre que estén destinadas a la higiene personal o usos domésticos. Quedan excluidas las toallitas de uso industrial y sanitario.
Impacto ambiental y económico de las toallitas húmedas
El Ministerio subraya que aunque algunas toallitas se anuncien como biodegradables, no se desintegran completamente en el agua y provocan graves obstrucciones en las redes de saneamiento y depuración. Estas obstrucciones generan un sobrecoste anual de 230 millones de euros, según la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS).
Los atascos pueden causar desbordamientos, vertidos directos a ríos y una mayor contaminación por microfibra. La información poco clara en el etiquetado y la falsa percepción de biodegradabilidadcontribuyen a que los consumidores desechen incorrectamente las toallitas por el inodoro, agravando el problema. Ciudades como Madrid y Valencia han tenido que retirar miles de toneladas de estos residuos de sus redes de saneamiento, generando un importante gasto público.
Prohibición de la liberación de globos
Aunque la medida principalmente se centra en las toallitas higiénicas, el real decreto también prohíbe la liberación intencionada de globos al aire, una práctica habitual en celebraciones que contribuye significativamente a la contaminación marina y supone un grave riesgo para la fauna. Los globos, fabricados tanto con polímeros sintéticos como con látex modificado, figuran entre los residuos más encontrados en playas europeas y no existen alternativas de diseño que mitiguen su impacto ambiental.
Responsabilidad ampliada del productor
Una de las novedades de la propuesta es que los fabricantes de estos productos deberán asumir los costes de limpieza,transporte y tratamiento de los residuos generados por sus productos, así como financiar campañas de concienciación y recogida de datos sobre vertidos. Esta medida busca que la industria asuma su responsabilidad en la gestión de los residuos y contribuya a reducir la presión sobre las infraestructuras públicas y el medio ambiente.
El proyecto de real decreto se encuentra en fase de participación pública hasta el 27 de junio, durante la cual ciudadanos y organizaciones pueden presentar aportaciones antes de su aprobación definitiva.