Una misteriosa desaparición

Una furgoneta blanca y 13 paradas inexplicables: las incógnitas en la misteriosa desaparición del niño de Somosierra 40 años después

40 años después de la desaparición de Juan Pedro Martínez Gómez, más conocido como "el niño de Somosierra", el caso sigue siendo uno de los misterios más grandes de los últimos años.

Paula Gómez Villagra

Madrid |

Una furgoneta blanca y 13 paradas inexplicables: las incógnitas en la misteriosa desaparición del niño de Somosierra 40 años después | AGENCIA EFE

Es 24 de junio de 1986 a las 19:00 cuando una familia se dirige desde Las Cánovas (Murcia) hacia Bilbao transportando un camión cisterna con modelo Volvo F12 con aproximadamente 24 toneladas de ácido sulfúrico.

En el interior del vehículo se encuentran un matrimonio conformado por Carmen y Andrés y, en el asiento trasero, su único hijo, Juan Pedro, de 10 años. Todo parece estar en su lugar hasta que llegan al Puerto de Somosierra, que conecta la Comunidad de Madrid y la provincia de Segovia. En esta localización repleta de curvas cerradas, el camión asciende a 110 km por hora, por lo que se ve obligado a pasar entre medias de dos coches y termina descarrilando, provocando un accidente que resultaría mortal para los integrantes del vehículo.

Cuando llega la Guardia Civil al lugar de los hechos, solo encuentran los cuerpos de Andrés y Carmen; sin embargo, no hay ni rastro del pequeño Juan Pedro. En ese momento, se genera un gran despliegue policial y se inicia una búsqueda por parte de la Guardia Civil y de Juan García, el tío del pequeño, con el propósito de encontrarle. La investigación, repleta de diferentes hipótesis, evidencias y testigos, sigue abierta cuatro décadas después, a pesar de no haber encontrado ningún resto ni indicios que indiquen dónde se puede encontrar el niño, convirtiéndola en la desaparición más extraña en el suelo europeo, según los expertos.

Dos sujetos sospechosos y varios testigos que presenciaron el accidente

Antes de explicar las diferentes hipótesis que han sido investigadas, es importante conocer todos los detalles del accidente. En primer lugar, hubo tres camiones implicados en el suceso, dos de los cuales volcaron. Además, se encontró la cisterna totalmente volcada con un amasijo de hierros y goma desechos sobre el ácido.

Por otra parte, hubo varios testigos del accidente que aseguraron ver una furgoneta Renault Kangoo blanca, de la cual salieron dos sujetos vestidos con batas blancas, y que estuvieron trasteando entre los restos del accidente un buen rato antes de desaparecer de la escena. También hubo otros testigos que dieron su testimonio, como Cristóbal, un camionero compañero de la misma empresa que Andrés, que coincidió con la familia en una estación de servicio donde se estuvo tomando algo con ellos y asegura que los veía con actitud natural, "como siempre lo conocía a él".

Lo más extraño de todo es que, según registró el tacógrafo del camión, la familia hizo 13 paradas en el ascenso al Puerto de Guadarrama, la última de ellas siendo de tan solo veinte segundos. La policía a cargo de la investigación llegó a declarar que esas paradas eran la clave y, teniendo en cuenta la velocidad extrema a la que circulaba el vehículo, no se descarta que el padre estuviese persiguiendo a alguien. Esta es la hipótesis que mantiene el misterio vivo tantos años después de la desaparición.

Las teorías más sonadas

Existen varias versiones que han sido investigadas por la policía a lo largo de los años. Algunas de ellas han sido descartadas, pero otras siguen siendo probables a día de hoy. Una de las más sonadas es la conjetura de que el cuerpo del niño fuera deshecho con el ácido, aunque se comprobó que no podía ser posible, ya que tardaría en deshacerse y también dejaría algún rastro del cuerpo.

Otra teoría que actualmente es de las más creíbles es la de que Andrés, el padre, estaba siendo amenazado y perseguido por narcotraficantes. Esta prueba se sustenta con el detalle clave que salió a la luz después de que se encontrara heroína dentro de la cisterna del vehículo. Por ello, se piensa que el pequeño Juan Pedro podría haber sido tomado como rehén por parte de los posibles secuestradores, con el fin de que el padre completara la entrega de droga; esta hipótesis podría tener relación con la de los sujetos de la furgoneta blanca.

También existen otras especulaciones, como por ejemplo que los padres le vendieron, que el niño nunca existió o que los extraterrestres se lo llevaron.

Todavía quedan muchas preguntas en el aire acerca de esta desaparición, y no sabemos si en algún momento tendrán respuesta. Lo que sí está claro es que es un caso que todavía atormenta a la sociedad.