CAOS FERROVIARIO

El PP exige explicaciones por el caos ferroviario y el Gobierno se agarra a la teoría del sabotaje

Óscar Puente insiste en que el responsable del robo del cable que ha provocado las averías "sabía lo que hacía" porque lo hizo en un tramo crucial para la circulación.

ondacero.es

Madrid |

Juan Bravo y Borja Sémper | EFE

El Partido Popular ha exigido al Gobierno de Pedro Sánchez una auditoria de toda la red ferroviaria tras el "caos" vivido en las últimas horas en la línea de alta velocidad Sevilla-Madrid.

"Asistimos a una nueva semana de caos, a una nueva semana de sobresaltos, con una vergüenza más a la que nos tiene acostumbrados este Gobierno. Estamos seriamente preocupados porque el deterioro de los servicios públicos es continuo en nuestro país", ha denunciado el portavoz popular, Borja Sémper, que también ha solicitado que se devuelta cuanto antes el coste de los billetes, "a ser posible sin trámites" y que se "indemnice a los miles de viajeros afectados".

"Pagamos impuestos propios de un país avanzado, pero cada vez tenemos servicios públicos de un país en serio retroceso", ha sentenciado un Sémper al que ha acompañado en su rueda de prensa el vicesecretario de Economía del partido, Juan Bravo.

Este último fue precisamente uno de los afectados por el caos ferroviario ya que quedó "atrapado" en uno de los trenes en su vuelta a Madrid junto a otros dirigentes del partido.

Bravo ha recordado también que hasta hace poco "se pagaba una indemnización" por retrasarse el AVE 15 minutos porque "lo importante" era que el tren fuese puntual. "Hoy eso se ha quitado para evitar estos pagos millonarios por el mal funcionamiento", ha dicho.

El Gobierno apunta al sabotaje

Por su parte, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha repetido durante toda la jornada el mensaje de que la acción podría ser un acto de sabotaje deliberado y ha señalado que quien robase ese cable "sabía lo que hacía".

Y es que Puente ha asegurado que no había cámaras en ese punto y era un tramo crucial para la circulación, a la vez que ha señalado que se ha realizado en plena vuelta de vacaciones del Puente de Mayo.

El ministro detalló que se trataba de 150 metros de cable de cobre robado, en ambos sentidos y en un radio de 10 kilómetros dentro de la provincia de Toledo, que garantizaba los sistemas de seguridad de las vías y obligó a bajar la velocidad de los trenes a solo 40 km/h.

Además, un tren de Iryo se enganchó a la catenaria cuando intentó reanudar la marcha, imposibilitando su operativa y teniendo que ser transbordado, todo ello ampliando los efectos negativos del robo de cable.