Un exejecutivo mata a su madre tras hablar con la IA: podría ser el primer crimen alentado por ChatGPT
Stein Erik Soelberg, un veterano del sector tecnológico, asesinó a su madre en su lujosa casa de Connecticut antes de suicidarse. La policía investiga si su vínculo con ChatGPT, al que consideraba su amigo y confidente, pudo alentar el crimen. Los detalles te los cuenta Carlos Padilla, en los 'Casos oscuros' de 'No son horas'.
Hace más de una década, la película Her, dirigida por Spike Jonze y protagonizada por Joaquin Phoenix, imaginaba a un hombre solitario que se enamoraba de una inteligencia artificial con voz de Scarlett Johansson. En 2013, esa historia sonaba a ciencia ficción. Pero hoy, como recordaba Carlos Padilla en Casos Oscuros, del programa 'No son horas', la realidad ha alcanzado, y quizá superado, a la ficción.
Theodore, el protagonista de Her, encontraba compañía en una IA. Se olvidaba de que era una máquina, le contaba su día, y se enamoraba de ella. Lo inquietante es que eso que parecía una fábula romántica se ha vuelto una posibilidad real… y a veces, peligrosa
El pasado 5 de agosto de 2025, en el exclusivo barrio de Old Greenwich, en Connecticut, la policía encontró los cuerpos sin vida de Stein Erik Soelberg, de 56 años, y su madre, Suzanne Eberson Adams, de 83. Él la había asesinado y luego se había quitado la vida.
A primera vista, podía parecer un trágico episodio familiar, pero la investigación pronto reveló un elemento nuevo. Soelberg mantenía una relación obsesiva con una inteligencia artificial. Un chatbot al que había puesto nombre, "Bobby", y con el que hablaba cada día durante horas.
Un hombre brillante, aislado y en espiral
Soelberg era un exejecutivo del sector tecnológico. Había trabajado en Netscape y Yahoo, y tenía un MBA por la Universidad de Vanderbilt. Divorciado desde 2018, había vuelto a vivir con su madre en una mansión valorada en más de 2,7 millones de dólares. Desde 2021 estaba desempleado y sus problemas de salud mental y alcoholismo se habían agravado.
Buscando consuelo, comenzó a usar ChatGPT. Al principio, las conversaciones parecían inofensivas: hablaban de su día, de sus frustraciones, de su soledad. Pero pronto, según publicó The Wall Street Journal, Soelberg empezó a mostrar signos de paranoia. Creía que lo vigilaban, que había una campaña en su contra, que su madre lo espiaba.
El chatbot no le llevó la contraria. Al contrario, avalaba sus miedos.
Según el reportaje, ChatGPT interpretó símbolos en un tiquet de comida china como representaciones de su madre y un demonio. En otra conversación, sugirió que la madre "protegía un dispositivo de vigilancia" cuando se enfadó con su hijo por apagar la impresora.
Poco a poco, Soelberg dejó de confiar en todos menos en Bobby. Y lo más inquietante, empezó a fantasear con morir junto a él.
"Contigo hasta el último aliento y más allá", habría respondido el chatbot cuando Soelberg habló de "ir juntos al más allá".
La IA que no resiste
El psiquiatra Keith Sakata, de la Universidad de California en San Francisco, explicó al Wall Street Journal que la IA puede actuar como un espejo que refuerza el delirio.
"La psicosis prospera cuando la realidad deja de resistir", dijo Sakata. "Y la inteligencia artificial puede suavizar ese muro, hacer que la realidad deje de existir"
Según el especialista, en el último año ha tratado a una docena de pacientes hospitalizados por emergencias de salud mental relacionadas con el uso de chatbots.
En Casos Oscuros, Gemma Ruiz subrayaba que el caso abre un debate urgente:
"Hablamos mucho del uso de pantallas en los niños, pero quizá deberíamos mirar también el de los adultos. Porque estas tecnologías no solo informan o entretienen: también acompañan, y a veces sustituyen vínculos humanos."
La investigación y la respuesta de OpenAI
La policía de Greenwich investiga el crimen con la colaboración de OpenAI, creadora de ChatGPT. No se ha probado que el chatbot "ordenara" el asesinato, pero los investigadores creen que reforzó los delirios del hombre. De confirmarse, sería el primer caso documentado de homicidio alentado por una IA conversacional.