CIENCIA

Un estudio revela que la demencia en los gatos comparte alteraciones cerebrales con el Alzheimer humano

Los investigadores comprobaron que muchos gatos de edad avanzada desarrollan alteraciones de conducta que recuerdan a las que sufren las personas con Alzheimer.

Samuel de la Fuente

Madrid |

Un gato paseando por el césped | pixabay

Un nuevo trabajo científico ha encontrado paralelismos sorprendentes entre la demencia en gatos mayores y la enfermedad de Alzheimer en humanos. La investigación, publicada en la revista European Journal of Neuroscience, revela que estos animales presentan acumulaciones de la proteína beta amiloide, una de las huellas más características del Alzheimer.

Los investigadores comprobaron que muchos gatos de edad avanzada desarrollan alteraciones de conducta que recuerdan a las que sufren las personas con Alzheimer: más maullidos, episodios de desorientación y trastornos del sueño. Los especialistas señalan que la presencia de beta amiloide en sus cerebros ayuda a entender cómo esta proteína tóxica puede desencadenar fallos de memoria y problemas cognitivos relacionados con el envejecimiento.

Nuevos hallazgos en el cerebro felino

El estudio, llevado a cabo por científicos de las universidades de Edimburgo y California junto a otros centros como el Instituto de Investigación de la Demencia del Reino Unido y Scottish Brain Sciences, examinó 25 cerebros de gatos fallecidos, incluidos ejemplares que mostraban signos de demencia.

Mediante microscopía, el equipo descubrió que la beta amiloide se acumulaba en las sinapsis, las conexiones que permiten la comunicación entre neuronas. La pérdida de estas uniones se considera uno de los indicadores más sólidos del deterioro de la memoria en los pacientes humanos con Alzheimer.

Además, observaron cómo células de soporte del cerebro, como los astrocitos y la microglía, engullían sinapsis dañadas en un proceso conocido como "poda sináptica". Aunque esa función es clave durante el desarrollo cerebral, en contextos de demencia puede acelerar la pérdida de conexiones neuronales.

Un modelo natural frente a los animales de laboratorio

Hasta ahora, la mayor parte de los avances en Alzheimer se habían sustentado en roedores modificados genéticamente, que no padecen demencia de manera natural. Los expertos destacan que los gatos ofrecen una alternativa más cercana a la realidad biológica de la enfermedad.

"Nuestros hallazgos resaltan las sorprendentes similitudes entre la demencia felina y la enfermedad de Alzheimer en personas. Esto abre la puerta a explorar si nuevos tratamientos prometedores para la enfermedad de Alzheimer en humanos también podrían ayudar a nuestras mascotas mayores. Dado que los gatos desarrollan de forma natural estos cambios cerebrales, también podrían ofrecer un modelo más preciso de la enfermedad que los animales de laboratorio tradicionales, lo que en última instancia beneficiaría tanto a la especie como a sus cuidadores", explicó Robert McGeachan, director del estudio en la Real Escuela Dick de Estudios Veterinarios de la Universidad de Edimburgo.

Beneficio compartido para animales y personas

La catedrática de Medicina Felina de la misma institución, Danièlle Gunn-Moore, también destacó el impacto positivo de estos resultados.

"Mediante estudios como este, se comprenderá la mejor manera de tratar la demencia felina. Esto será maravilloso para los gatos, sus dueños, las personas con Alzheimer y sus seres queridos. La demencia felina es el modelo natural perfecto para el Alzheimer; todos se benefician".