La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha actualizado su evaluación sobre IQOS y mantiene su consideración como producto de riesgo modificado, al constatar que su uso reduce de forma significativa la exposición a sustancias químicas dañinas en comparación con el cigarrillo convencional.
Esta decisión se produce tras una revisión científica en la que el organismo regulador ha analizado los datos disponibles sobre el sistema de tabaco calentado. Según la FDA, el cambio completo desde el cigarrillo tradicional a este dispositivo puede disminuir la presencia en el organismo de compuestos nocivos o potencialmente nocivos.
La autorización, enmarcada en la categoría de productos de riesgo modificado (MRTP, por sus siglas en inglés), permite trasladar a los consumidores adultos información sobre esa reducción en la exposición. No obstante, el regulador insiste en que esto no significa que el producto sea inocuo ni que esté libre de riesgos para la salud.
Además, la agencia subraya que, aunque los resultados son relevantes en términos de exposición a sustancias perjudiciales, todavía no existen evidencias concluyentes a largo plazo sobre la reducción del riesgo de enfermedades asociadas al consumo de alternativas al tabaco.
Con esta actualización, IQOS se mantiene como uno de los pocos dispositivos de tabaco calentado con respaldo regulatorio específico en Estados Unidos para comunicar este tipo de reducción, lo que refuerza su posición frente al cigarrillo tradicional en el ámbito normativo.