Madrid |
Los gemelos son un grupo de músculos, también llamados gastrocnemios, que se sitúan en la parte posterior de la pierna y, durante el sueño, pueden experimentar contracciones involuntarias, conocidas como fasciculaciones musculares.
La Dra. Alba García Aragón, médico general especialista en sueño en el Instituto del Sueño, explica que estas contracciones se pueden deber a diversas razones, como la fatiga muscular, el estrés o la deshidratación. "Aunque es común experimentar pequeñas contracciones musculares durante el sueño, si esto se vuelve un problema persistente o doloroso, es importante consultar a un profesional de la salud, para evaluar la causa subyacente y obtener orientación adecuada", señala la especialista.
Alba García cuenta que las contracciones musculares involuntarias en los gemelos mientras se duerme pueden ser un fenómeno común y generalmente inofensivo. Estas fasciculaciones se pueden sentir como pequeños espasmos o movimientos rápidos en los músculos de la pantorrilla y pueden ser causadas por varias razones:
La experta sostiene que otras de las causas es el síndrome de piernas inquietas, que "puede causar movimientos involuntarios de las piernas durante el sueño y que, en ocasiones, se puede confundir con estas fasciculaciones de las que hablamos", cuenta. "Sin embargo, la etiología es diferente y con ello su tratamiento", añade.
De acuerdo con la experta, cuando experimentamos un calambre en el gemelo, resulta fundamental mantener la calma. Aunque el dolor puede ser intenso, sugiere estirar suavemente la pierna, apuntando los dedos del pie hacia arriba, y masajear el área afectada hasta que el músculo se relaje.
No obstante, Alba García alerta de que, sin estas contracciones musculares son un problema persistente, doloroso o afectan negativamente la calidad del sueño, es importante consultar a un profesional de la salud. "Pueden realizar una evaluación completa para determinar la causa subyacente y proporcionar orientación sobre el tratamiento o las medidas preventivas adecuadas", concluye.
Por otro lado, para prevenir estos calambres, la especialista destaca la importancia de mantenerse hidratado, realizar estiramientos después de cada actividad física y combatir el sedentarismo, incorporando algún tipo de ejercicio, por mínimo que sea, para mantener una buena circulación sanguínea en las extremidades inferiores