ACOSO ESCOLAR

El duro testimonio de otra víctima de acoso escolar en Benalmádena: "Desde el minuto uno se me hizo la vida imposible"

Andrea Lozano ha compartido un vídeo en sus redes sociales en el que cuenta los años de acoso que sufrió cuando estudió en el IES Benalmádena, tanto por parte de alumnos como de profesores.

Nerea Pardillo

Madrid |

Andrea Lozano, antigua alumna del IES Benalmádena, se ha suicidado esta semana una chica de 14 años por sufrir acoso escolar, ha publicado un vídeo en su perfil de Tiktok en el que revela el sufrimiento que pasó también durante su etapa escolar por culpa del bullying: "Llevo 10 años callada y ya no más".

Durante los casi 10 minutos que dura el vídeo, Andrea relata los episodios de acoso que sufrió por parte del alumnado, pero también del profesorado y cómo no hacían nada para pararlo. "Desde el minuto uno se me hizo la vida imposible", ha lamentado, al tiempo que ha confesado que le ha costado "mucho" hacer el vídeo.

Empujones, zancadillas e insultos por su físico

Andrea cursó la etapa de la ESO en el IES Benalmádena. Previamente, había estudiado en un colegio privado, pero por la crisis sus padres tuvieron que sacarla de allí. Desde el principio sufrió acoso escolar, con motes como "ya está la enciclopedia", "ya está la wikipedia humana" -porque levantaba la mano cuando el profesor preguntaba y se sabía la respuesta-.

Si bien, aunque al principio no le dio importancia, la cosa cambió porque empezaron a meterse también con su físico. "Me acababan de poner los brackets y la persona que me hacía bullying me dio tal hostia en la cara que a día de hoy tengo una cicatriz" en la parte interna de la boca, ha revelado.

A esto se sumaron en 2º de la ESO los empujones, zancadillas o escupitajos. "Cada cosa que hacía, cada palabra que decía, todo era motivo de burla. Me llamaban fea, gorda. Dejé de comer, tiraba los bocadillos que me hacía mi madre", ha contado al borde de las lágrimas.

El profesorado también participaba en ese acoso

Según Andrea, el acoso venía también por parte del profesorado, en concreto de una profesora que "cuando le apetecía", la echaba de clase y le registraba la mochila, se reía cuando el resto le hacía bullying y le mandó a refuerzo de su asignatura sin necesidad. Por eso, su madre le apuntó, de mentira, a clases de apoyo para que le empezara a aprobar.

La situación cambió cuando en 3º de la ESO llegó una chica nueva, que empezó a ser la acosada. "Me arrepiento muchísimo de no haberla defendido, pero si se lo hacían a ella no se lo hacían a mí y yo llevaba dos años y medio llorando en mi casa", ha lamentado. Si bien, esta chica sí lo contó a la dirección del centro, aunque no hicieron nada.

Es lo único que le faltaba al instituto

Fueron a clase a preguntar si era verdad y Andrea lo afirmó todo, provocando que la persona que la acosaba la tachara de víctima. Esto ocasionó que Andrea la insultara y por ello le amenazaron con echarla. Ante esta situación, el colegio puso en marcha el protocolo de acoso que consistía en que la víctima tenía que salir 10 minutos antes de clase, algo a lo que Andrea se negó. "Al final, era la persona que me acosaba la que salía antes y se quedaban vigilando que no se quedara esperándome", ha puntualizado.

Así las cosas, Andrea ha terminado su historia contando que "infinidad de gente" le ha escrito para corroborar sus palabras, porque a ellos también les ha pasado y ha indicado que esto era "lo único que le faltaba a ese instituto". Además, se ha mostrado orgullosa de lo que ha conseguido y ha lanzado un mensaje a su acosadora: "Sé que esto te va a llegar, espero que tus futuros hijos no sufran ni la mitad de lo que tú me hiciste pasar a mí".