Gambierdiscus

Detectan por primera vez microalgas tóxicas que infectan el pescado del Mediterráneo

La presencia de ‘Gambierdiscus australes’ en aguas peninsulares no supone un peligro para la salud pública

Toño López-Carrasco

Madrid |

Detectan por primera vez microalgas tóxicas que infectan el pescado del Mediterráneo | Universidad de Alicante

Un equipo de investigación del Instituto Multidisciplinar para el Estudio del Medio Ramón Margalef (IMEM) de la Universidad de Alicante, en colaboración con la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ha confirmado por primera vez en nuestro país la presencia de microalgas 'Gambierdiscus australes', concretamente en el litoral de Dénia y Jávea, Alicante. Este género de microalgas marinas es capaz de producir toxinas que infectan el pescado y podrían tener un potencial grado de intoxicación alimentaria.

Qué son y por qué importan estas microalgas

La microalga encontrada en ciertos pescados pertenece al género 'Gambierdiscus', un tipo de organismo marino que puede producir toxinas llamadas ciguatoxinas. Estas toxinas se acumulan en los pescados y su consumo podría producir problemas de toxicidad en humanos. Esta intoxicación es conocida como ciguatera, causando síntomas gastrointestinales, neurológicos (hormigueo, inversión térmica) y cardiovasculares. No obstante, César Bordehore, investigador principal del estudio, insiste en que "el consumidor puede estar tranquilo", ya que las concentraciones de estas microalgas en la Península Ibérica "no son alarmantes". "La especie 'Gambierdiscus australes' no se encuentra entre las más tóxicas dentro de su género", insiste el biólogo.

Hasta ahora, la presencia de este género en aguas españolas se había documentado principalmente en las Islas Baleares y Canarias. El nuevo registro en aguas del Mediterráneo peninsular representa un hito en la expansión geográfica de organismos originalmente tropicales hacia latitudes más templadas. Según Bordehore, su presencia está directamente relacionada con el aumento de las temperaturas en el mar Mediterráneo.

Seguimiento a largo plazo

Los investigadores hacen especial hincapié en la necesidad de mantener un seguimiento científico continuado del fitoplancton marino. De esta manera, se podrán observar los posibles cambios en especies productoras de toxinas como las microalgas de este género. Este tipo de programas de muestreo a largo plazo permite evaluar tendencias y variaciones ambientales a lo largo de los años.

Para anticipar posibles riesgos y adaptar las medidas de seguridad alimentaria ante la llegada de organismos nuevos en un ecosistema es fundamental llevar a cabo este tipo de seguimientos. Las muestras biológicas conservadas de más de una década muestran que hace 15 años este género de microalgas no estaba presente en la zona analizada, lo que refuerza la idea de que su aparición actual podría estar vinculada con cambios ambientales como el calentamiento del Mediterráneo.