SAN VALENTÍN

Las declaraciones de amor más románticas del cine: "¡Meryl, por Dios, abre la puerta!"

Además de celebrar San Valentín, este sábado también es el Día Mundial del Cine.

Marta Pérez Miguel

Madrid |

Las declaraciones de amor más románticas del cine: "¡Meryl, por Dios, abre la puerta!"

Este sábado 14 de febrero confluyen el Día de los Enamorados y el Día Mundial del Cine. Por eso, dedicamos parte de la Mesa de redacción a recordar las frases de amor más románticas que se han pronunciado en las películas.

Los Puentes de Madison

Con Roger de Gràcia, recordamos el coche, la lluvia, el semáforo, el intermitente, la manecilla de la puerta: "La abro, no la abro...¡Ábrela, por Dios, Meryl, ábrela!".

Todos hemos sufrido con este momento de Los puentes de Madison en el que Meryl Streep tiene que decidir si se queda con el amor de Clint Eastwood o sigue con su marido e hijos. Una historia de amor que se ha ido fraguando a fuego lento: una cena con velas, una charla en el porche, unas fotos y la frase que al final le dice él a ella.

"Creo que los lugares en que he estado y las fotos que he hecho durante toda mi vida me han conducido a ti".

Pocahontas

Clint y Meryl se han encontrado después de mucho tiempo buscando a la persona perfecta y claro, cuando la encuentras no quieres soltarla. Eso es lo que le pasa a John Smith con Pocahontas, que la abraza y le dice: "Prefiero morir mañana que vivir cien años sin conocerte".

Drácula, de Bram Stoker

El que está muerto es Drácula, que se pasó no años, sino siglos buscando al amor de su vida y cuando lo encontró, para dimensionar su búsqueda eterna, encontró esta poderosa metáfora:

"He cruzado océanos de tiempo para encontrarte", decía Gary Oldman a una Winona Ryder enamorada.

Dirty Dancing

Tanto en el cine como en la vida, cuando encuentras el amor, todo en el otro nos parece perfecto: sus besos, su risa, cómo sorbe la sopa, cómo bosteza. Todo por lo que en unos años querremos estrangularlo, en ese momento nos parece ideal y no queremos estar en otro sitio. Por eso, en Dirty Dancing, Baby le dice a Johnny Castle lo siguiente:

"Tengo miedo de salir de esta habitación y no volver a sentir en mi vida lo que siento estando contigo".

Antes del amanecer

¿Cómo vas a querer dejar de estar bien cuando el amor es bueno? Lo quieres siempre. Pero, si ya no está, la recuerdas, como cuando en la segunda parte de Antes del amanecer, Ethan Hawke le dice esto a Julie Delpi:

"Recuerdo aquella noche mejor que algunos años de mi vida".

Cuando Harry encontró a Sally

Y luego está el final de Cuando Harry encontró a Sally: Harry va corriendo a la fiesta de Fin de Año para decirle a Sally que sí, que no quiere ser su amigo porque la quiere. Y le hace una primera declaración que le sale regular:

"Lo cierto es que te quiero. Te quiero. Dime 'Yo también te quiero'. ¿Es que lo que he dicho no significa nada para ti? Te quiero cuando tienes frío estando a 21º, cuando tardas una hora para pedir un bocadillo, adoro la arruga que se te forma aquí cuando me miras como si estuviera loco. Te quiero cuando, después de pasar un día contigo, mi ropa huele a tu perfume, y quiero que seas tú la última persona con la que hable antes de dormirme por las noches. Y eso no es porque esté solo ni porque sea Nochevieja. He venido porque cuando te das cuenta de que quieres pasar el resto de tu vida con alguien, deseas que el resto de tu vida empiece lo antes posible".

El indomable Will Hunting

Quererse es que el otro te erice la piel, pero que te estimule también, sobre todo, el cerebro. Quererse además también es que te compren el pack entero. En El indomable Will Hunting, Robin Williams le dice esto a Matt Damon sobre el amor perfecto y las imperfecciones.

"La gente las llama imperfecciones, pero no lo son. Son cosas grandes. Tenemos que escoger quién conocerá nuestras rarezas", dice.

Brockeback Mountain

Más declaraciones de amor: cuando tienes el amor, pero la sociedad no te lo permite, como los vaqueros de Brockeback Mountain, cuando uno le dice al otro: "Ojalá supiera cómo dejarte".

Mejor imposible

O cuando el que no quiere enamorarse eres tú. Y te resistes, pero al final sucumbes porque vale la pena. En Mejor imposible, Jack Nicholson no sabe decir te quiero, pero sabe decir: "Me haces querer ser un hombre mejor".

Titanic

Aunque la película romántica por excelencia de los últimos años es una que unos abuelos italianos vieron cogidos de la mano 82 veces: Titanic. Y la frase de amor más bonita de esta película es cuando Kate Winslet le dice a Leonardo DiCaprio "no cabemos los dos en la tabla", dice Roger entre risas.

Pero antes, Leo le dice a Kate otra cosa. En un momento, en la cubierta del barco, Leo coge a Kate, la separa de su grupo y le dice "si tú saltas, yo salto": "Rose, no eres fácil y hasta diría que eres una mocosa consentida, pero bajo todo eso, creo que eres la más increíble, sorprendente y maravillosa mujer que jamás he conocido. Ya sé cómo funciona el mundo. Tengo sólo 10 pavos en el bolsillo, no tengo nada que ofrecerte, pero estoy demasiado implicado. Si tú saltas, yo salto, ¿recuerdas?.

Lo que el viento se llevó

Todas estas frases del cine moderno son hijas del cine clásico donde también los hombres eran clásicos, según Roger, "hombres muy hombres que te contaban lo que necesitas porque ellos lo saben todo", como cuando Rett le dice a Scarlet: "Deberías ser besada más a menudo, y por alguien que sepa como hacerlo".

Un lugar solitario

Los hombres de antes eran "o listos, o torturados, o las dos cosas a la vez, como Humphrey Bogart". En Un lugar solitario, Humphrey es un guionista con mal carácter que encuentra el amor de su vida, pero lo pierde y, como guionista, lo dice así: "Nací cuando ella me besó, morí cuando me abandonó y viví durante unas semanas mientras me amó".

Casablanca

Pero de Humphrey recordamos, sobre todo, Casablanca, cuando Ilsa le suplica a Rick: "Bésame, bésame como si fuera la última vez". Y se besaron, y fue la última vez porque al final de la película Rick la deja marchar en el avión, pero ojo porque en la misma pista de aterrizaje, Rick encuentra un nuevo amor.

Con faldas y a lo loco

Pero en blanco y negro, Roger se queda con la que para él es la mejor declaración de amor y el mejor final de película: Con faldas y a lo loco.

Están en la lancha el millonario Osgood Fielding Tercerlo y Jack Lemmon disfrazado todavía de mujer. Él está enamoradísimo de ella y ella, que es él, le dice que no puede ser.