EN POR FIN

David Mejía, sobre el decreto de vivienda: "Es alarmante que el Gobierno pretenda legislar en caliente"

Nerea Pardillo

Madrid |

La acampada de Sol por la crisis de vivienda (EFE/Angel Herrera)

Faltan poco menos de 24 horas para que el Gobierno saque adelante, o no, el real decreto de vivienda, también llamado ahora, tras las peticiones del Sindicato de Inquilinas y de algunos grupos parlamentarios, como 'decreto Maricarmen'. Una negociación "a contrarreloj", como aseguraba este domingo el propio presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez.

Si bien, tanta prisa por aprobarlo puede volverse en contra, tal y como ha expresado David Mejía en Por fin. A su juicio, es "alarmante que el Gobierno pretenda legislar en caliente", porque cuando se hace esto, en realidad "se está intentando acallar más una propuesta que solucionar un problema".

Además, si este problema tan complejo de solucionar, de repente se arregla "de la noche a la mañana", al Ejecutivo también le van a llover muchas críticas, ya que, "si lleva ocho años gobernando, ¿por qué no lo ha hecho antes?"

Por qué no debería llamarse 'decreto Maricarmen'

Para Mejía también es "absurdo" que el decreto ahora se llame 'decreto Maricarmen' porque "no es un caso representativo del problema de la vivienda" y ha criticado al Gobierno por "dejarse llevar por la compasión", ya que "la acción jurídica tiene que tener otras líneas rectoras".

Sobre la negociación del PSOE con el resto de grupos, ha comentado que va a ser "difícilmente compatible" porque hay que compaginar "muchos incentivos para propietarios", pero también "mucha protección para los inquilinos".

La verdadera función de los fondos buitres

Una de las medidas que se ha comentado que podría incluir el decreto es la expropiación a los fondos buitres. Sin embargo, el teruliano no cree que se tome "nunca", porque hay que pagarlo. "¿Vamos a darles dinero a los fondos buitre para que se queden con casas en las que no quiere vivir nadie?" Mejía ha puntualizado que los fondos buitre se llaman así porque compran "toda la morralla" que hay en lugares donde nadie quiere vivir.

"No, estas no suelen ser las propiedades que tienen. Me parece muy poco riguroso la manera de hablar de ellos como el quinto eje del mal", ha señalado, aunque también ha puntualizado que su intención no es defenderlos, solo explicar cuál es realmente su función en la "cadena alimenticia".

Durante su intervención en Por fin, también ha cuestionado la frase "la vivienda no puede usarse como un bien de mercado". Según Mejía, como el mercado funciona por oferta y demanda, "si aumenta la población y no se construyen más casas, ¿cómo es posible encajar esta ecuación? Es imposible que no suba el precio de la vivienda".