Los Dispares

David Mejía, sobre el aumento de hogares unifamiliares: “Hay una crisis de natalidad por la precariedad”

En la sección 'Los Dispares' del programa 'Por Fin' con Jaime Cantizano, David Mejía opina sobre la nueva tendencia de hogares unifamiliares.

Carlos Molina Martín-Moreno

Madrid |

Tras las vacaciones, Jaime Cantizano vuelve al ruedo y en la sección 'Los Dispares' se ha discutido sobre la nueva tendencia que está habiendo en el país de hogares unifamiliares.

El periodista y colaborador, David Mejía, comenta lo siguiente: "Me ha sorprendido sobre todo por lo que decía Carmen del precio de la vivienda, es decir, con lo caros que son los pisos, vivir solo es un lujo al que uno pensaría que muy poca gente puede permitirse. Entonces, bueno, esa parte, que haya tantas personas que puedan permitirse vivir solas, me parece un dato positivo", argumenta.

Este aumento, sin embargo, no es fácil de valorar en términos absolutos. Mejía matizaba: "El hecho en sí de que haya muchos hogares unifamiliares, sea positivo o no, bueno, depende si es buscado o no. Todo lo que sea buscado, me parece magnífico, que se haya eliminado cualquier estigma sobre las opciones de vida de cada uno, si quieren vivir solos, en pareja, en trío o como les apetezca, eso me parece bien, todo lo que sea liberar a la sociedad de estigmas".

Entre libertad individual y crisis demográfica

El debate conecta también con fenómenos de más largo recorrido. "Y respecto a la lectura, digamos, más sociológica que hace Pilar, pues yo coincido también, es decir, creo que tiene que ver con eso, con que hay una crisis de natalidad, como sabemos, que tiene muchos factores, y uno de ellos es la precariedad", explicaba.

La dificultad para consolidar una vida familiar aparece de fondo en la reflexión: "Muchas veces uno se encuentra ya en un momento de la vida en el que está solo y no ha podido, por las circunstancias que sea, formar una familia o establecerse en pareja, posiblemente porque no le apetece. O dejar de estarlo, porque estamos partiendo de la base, que uno decide quedarse solo o empezar solo".

Un cambio generacional

El fenómeno también tiene un marcado componente histórico. Las generaciones pasadas, según recordó el periodista, apenas tenían margen de elección: "No, es que también, si nos vamos a generaciones de atrás, es que no podían quedarse solos por mucho que quisieran, porque habían formado una pareja, un matrimonio, una familia, dejémoslo en pareja, y era indisoluble, aunque legalmente lo fuera, socialmente no", argumenta.