Se cumplen 10 años de La Manada: un caso que cambió para siempre el debate sobre la violencia sexual en España
Una década después de la agresión sexual cometida en los Sanfermines de 2016, el caso de la manada continúa siendo una referencia en el ámbito judicial y social. La condena a sus cinco integrantes, las protestas multitudinarias y la reforma posterior sobre los delitos sexuales marcaron un punto de inflexión en la justicia española.
La madrugada del 6 al 7 de julio de 2016, durante las populares Fiestas de San Fermín en Pamplona, una joven de 18 años fue agredida sexualmente por cinco hombres sevillanos en el interior de un portal. Los agresores, que se hacían llamar "la manada" en su grupo de WhatsApp, grabaron parte de los hechos en sus teléfonos móviles y abandonaron a la víctima en el lugar de los hechos antes de marcharse.
Entre los acusados se encontraban un guardia civil y un militar miembro de la Unión Militar de Emergencias (UME); además, tres de ellos contaban con antecedentes penales por robo, conducción con sustancias ilícitas y desorden público.
La investigación policial posterior dio lugar a uno de los procesos judiciales con mayor repercusión de la historia reciente en España.
La sentencia que desató las protestas
El juicio comenzó en noviembre de 2017 en la Audiencia Provincial de Navarra y estuvo marcado por una enorme expectación social y mediática. La declaración celebrada a puerta cerrada por parte de la víctima y el debate sobre la valoración de las pruebas situaron el caso en el centro de la actualidad durante meses.
En abril de 2018, la Audiencia condenó a los cinco acusados a nueve años de prisión por un delito continuado de abuso sexual. El tribunal consideró que no había quedado acreditada la existencia de violencia o de intimidación suficiente para considerar el acto como agresión sexual, una decisión que desató una ola de indignación dentro y fuera de España, y que provocó que miles de personas se manifestaran en numerosas ciudades con pancartas bajo lemas como "Yo sí te creo" o "No es abuso, es violación". Estas protestas reabrieron el debate sobre el tratamiento judicial de las agresiones sexuales y sobre el concepto de consentimiento en el código penal.
La polémica aumentó con el voto de uno de los magistrados que defendía la absolución de los acusados al considerar que las relaciones habían sido consentidas. Su postura fue cuestionada por juristas, asociaciones feministas y gran parte de la opinión pública.
El giro del Tribunal Supremo
En junio de 2019, el Tribunal Supremo revocó la sentencia de la Audiencia de Navarra y condenó a los cinco integrantes de La Manada por un delito continuado de agresión sexual, elevando las penas hasta los 15 años de prisión. El tribunal concluyó que la víctima se encontraba en una situación de intimidación que anuló su capacidad de decisión y descartó que su falta de resistencia pudiera interpretarse como consentimiento.
El impacto social y político del caso desembocó años después en la aprobación de la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual, conocida como la 'ley del solo sí es sí', que entró en vigor en octubre de 2022. La norma eliminó la distinción entre abuso y agresión sexual y situó el consentimiento como elemento central de los delitos contra la libertad sexual.
Sin embargo, la aplicación de la ley generó controversia tras la revisión de algunas condenas debido a la modificación de las penas, una situación que llevó al Gobierno a impulsar una reforma del texto en 2023 para corregir esos efectos.
Un caso que dejó huella
Una década después de la agresión ocurrida en los sanfermines de 2016, el caso de La Manada sigue ocupando un lugar destacado en la memoria colectiva. Su recorrido judicial, las movilizaciones ciudadanas que provocó y los cambios legislativos posteriores lo han convertido en un punto de referencia para entender la evolución del tratamiento de la violencia sexual en España y el papel del "consentimiento" en el ordenamiento jurídico.