La Comunitat Valenciana va a mantener el cierre perimetral que impide entrar y salir de sus tres provincias hasta el 15 de enero, salvo para personas que regresan a su residencia habitual. Ximo Puig ha recalcado que no se podrá acceder ni salir a la Comunitat para acudir al lugar de residencias "de familiares ni personas próximas".
El toque de queda finalmente será las 23:00 horas, con la excepción de los días 24 y 31 que será a las 00:00 horas. Ha acordado también limitar a seis personas las reuniones y no a diez como acordó en un principio, y no podrán superar los dos núcleos de convivencia, también en los días señalados de fiestas.
El presidente ha pedido "disculpas" a la ciudadanía por las nuevas restricciones y por cambiar las medidas apenas 12 días después de anunciar otras, pero ha indicado que, "como todo el mundo puede entender, si la situación epidemológica y de incidencia del coronavirus está cambiando, hay que adaptarse a la nueva realidad para combatir mejor las pandemia porque "peor serían las consecuencias de no hacerlo".
Puig ha justificado estas nuevas limitaciones tan severas en que la incidencia de la Covid ha crecido un 27% en la última semana y que llevamos cuatro días consecutivos con más de 2.000 casos de coronavirus. Esto, según ha dicho, "nos obliga a reaccionar" porque "estamos jugándonos la salud, el trabajo y el futuro de los valencianos y no el cómo celebrar la Navidad".
Sólo podrán reunirse seis personas como máximo tanto en lugares públicos como privados, independientemente de las fechas, durante toda las fiestas navideñas.