Madrid |
Este sábado, 23 de septiembre, hemos cambiamos de estación. El otoño ya ha llegado acompañado del frío en muchos puntos del país y puede que esto haga que te sientas más deprimido o deprimida. Es algo habitual en las personas que sufren astenia otoñal, un trastorno provocado por diversos factores.
Lo primero que hay que saber es que la astenia no es una enfermedad ni un síndrome. Es un trastorno, normalmente leve y con una duración limitada, que básicamente se produce cuando no nos adaptamos bien al cambio de estación.
La vuelta a la rutina tras las vacaciones de verano, la disminución de horas de luz y el cambio de clima pueden ser algunas de las causas de la astenia otoñal. Estar más cansado de lo normal, triste, irritable o comer mucho son algunos síntomas de este trastorno.
La astenia otoñal se produce por un cambio en nuestros biorritmos provocado por la disminución de la luz y la bajada de temperaturas. Nuestro ciclo sueño-vigilia y del metabolismo se ve alterado y acaba teniendo un efecto sobre el estado de ánimo a causa de los cambios en las secreciones hormonales, explica la psicóloga de 'Quirónprevención' Victoria Fernández Petrini en una entrevista en 'Infosalud'.
Para poder identificar la astenia, debemos fijarnos si tenemos estos cinco síntomas asociados al trastorno:
También son comunes la irritabilidad, los cambios en el apetito (tendencia habitual a una mayor ingesta), la disminución de la libido y el descenso de las defensas, lo que nos hace más vulnerables a los virus y las infecciones.
No obstante, no debemos preocuparnos. La astenia no es un trastorno preocupante ya que suele durar unos pocos días o semanas (de 6 a 15 días) hasta que nos adaptamos a la nueva estación.
Los expertos recomiendan realizar las siguientes acciones para combatir la astenia otoñal: