Madrid |
El programa Como el perro y el gato ha querido dar voz este sábado a las mujeres víctimas de violencia machista cuyos maltratadores utilizaban a sus mascotas para amenazarlas. Hemos conocido la historia de una mujer a la que su pareja amenazaba con destripar a su gata si no hacía lo que él quería. Y ella accedía porque no podía soportar que su animal sufriera ningún daño. A pesar de todo, a esta mujer -que actualmente está en un centro de protección- no le han permitido llevarse con ella a su mascota.
"Él no se hizo cargo y yo me enamoré desde el primer día"
No es el único testimonio que hemos conocido, ya que una oyente del programa ha enviado una carta al equipo para que la leyeran. En ella explica que estuvo con un maltratador desde los 18 hasta los 26 años y que en ese último año, él se empeñó en adoptar un perro a pesar de la negativa de ella, que no veía bien que un animal se criara en un entorno como aquel.
Él lo adoptó de todas maneras, pero no se hizo cargo de él. La responsabilidad recayó sobre ella: "Él trajo al perrito, por supuesto, no se hizo cargo y por supuesto, yo me enamoré desde el primer día". Pero lo que fue una alegría, también se convirtió en miedo, ya que desde la llegada del animal a la casa, el hombre amenazaba con hacerle daño al perro si ella se iba.
"Veía al perrito temblando en cada una de nuestras discusiones"
"En alguna ocasión me fui y me mandaba audios con aullidos y lloros del perro. Insufrible. Yo volvía y veía al perrito temblando en cada una de nuestras discusiones. Y viéndolo, se me presentó mi entorno. ¿Qué no estarían pasando mis padres y mis amigas si ese perrito estaba así? La diferencia es que yo no veía a mis personas temblando, pero sí lo estaban", cuenta.
La oyente explica que en cuanto pudo, salió de esa casa y se llevó con ella al perro para nunca volver: "Ese animal fue mi salvavidas, literal".
Cuenta que años después, conoció a su actual marido, con el que compartió la crianza del animal. Luego nació su hijo, que también pudo conocer y cuidar de su "grandullón", hasta 2021, que tuvo que decir "hasta luego a mi peludo": "Pero sí, puedo decir que me salvó la vida y por él, hoy disfruto de mi marido, que es maravilloso, disfruto de mi peque, de mis papás, de mis amigas y he dejado que ellas disfruten de mí".