La borrasca Harry azota Cataluña desde hace tres días con lluvias torrenciales de hasta 200 litros por m² en la Costa Brava, desbordando rieras y ríos como Onyar, Ter y Daró, provocando más de 1.200 intervenciones de bomberos, evacuaciones en Girona capital, suspensión de clases en cuatro comarcas gerundenses y caos generalizado en movilidad y comercios.
En este contexto extremo, un vecino de 63 años perdió la vida esta tarde cuando bomberos localizaron su cadáver en el interior del vehículo arrastrado por la riera de Palau-sator (Baix Empordà) alrededor de las 20:00 horas, tras 12 horas de búsqueda con efectivos terrestres, subacuáticos y aéreos.
El vehículo del hombre, un repartidor de pan de Fontanilles en ruta laboral, emergió con la bajada del caudal en una zona de difícil acceso, permitiendo su hallazgo; Mossos y bomberos extraen el cuerpo, pendiente de identificación oficial pero "todo apunta" a la víctima.
La búsqueda se suspendió temporalmente por seguridad en el pico del temporal, reanudándose por aire con drones y helicópteros hasta el trágico desenlace.
Protección Civil, con Marta Cassany al frente, admite "preocupación" por Onyar (300 m³/s en Girona, con comercios cerrados y vecinos en plantas altas), Ter, Daró (496 m³/s en Bisbal d'Empordà) y Fluvià, vigilando esta lluvia persistente comparable a la borrasca Gloria si se prolonga.
Alertas EsMS han suspendido clases, deporte y centros de día en Alt/Baix Empordà, Selva y Gironès, sin descartar medidas adicionales ante 534 avisos en Girona.
AEMET mantiene naranja por lluvias hasta tarde, con pico este martes y descenso miércoles; autoridades urgen evitar rieras mientras Girona transmite "tranquilidad" relativa tras el Onyar, aunque con desprendimientos y rescates pendientes. Este fallecimiento eleva la gravedad del episodio en comarcas gerundenses ya paralizadas por el temporal.