Un bombero forestal lanza un aviso sobre la nueva generación de incendios: "Hemos llegado a un punto de no retorno"
José Javier Calvo, ingeniero técnico forestal del Infoex, advierte en La Brújula de que la acumulación de combustible en los montes y la expansión de viviendas en zonas forestales están detrás de unos incendios de una magnitud "nunca vista" en las últimas dos décadas.
Los incendios que afectan a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila han abierto un debate que va mucho más allá del trabajo de los equipos de extinción. La rápida propagación de las llamas, la unión de varios focos y la necesidad de centrar los esfuerzos en proteger a la población han llevado a los especialistas a alertar de que España se enfrenta a una nueva generación de grandes incendios forestales.
En este contexto, el ingeniero técnico forestal y bombero del Plan Infoex de Extremadura, José Javier Calvo, analizó en La Brújula, con José Miguel Azpiroz, las causas que explican la extraordinaria virulencia de estos fuegos y los desafíos que plantean para los servicios de emergencias.
Durante la entrevista, el experto aseguró que la situación actual no tiene precedentes recientes en España y defendió que la prioridad ya no es únicamente extinguir el fuego, sino gestionar una emergencia de enormes dimensiones en la que la protección de las personas y las infraestructuras pasa por delante del combate directo contra las llamas.
"No recuerdo una situación como esta en los últimos veinte años"
Preguntado por la fusión de varios incendios en la Comunidad de Madrid y el riesgo de que puedan unirse con el fuego declarado en Ávila, Calvo fue rotundo al afirmar que se trata de un escenario excepcional.
El bombero forestal explicó que no recuerda un episodio similar en las dos últimas décadas por la extensión quemada, la intensidad del incendio y la velocidad con la que evolucionan los distintos frentes. Aunque señaló que fenómenos de este tipo sí se han producido en países como Estados Unidos o Canadá, considera que en España suponen una novedad desde el punto de vista operativo.
A su juicio, la situación obliga a cambiar el enfoque de actuación. "No hablamos ya de combatir un incendio forestal; hablamos de gestionar un desastre monumental", resumió.
La acumulación de combustible, el principal problema
Calvo situó el origen de este tipo de incendios en el estado de los montes españoles, donde, según explicó, se ha acumulado durante años una cantidad de vegetación imposible de gestionar con los métodos tradicionales.
En este sentido, aseguró que, en su opinión, "hemos llegado a un punto de no retorno", ya que la carga de combustible existente hace inviable afrontar el problema únicamente mediante labores preventivas de selvicultura.
El ingeniero defendió que la conocida afirmación de que "los incendios se apagan en invierno" pierde eficacia cuando la acumulación de biomasa alcanza los niveles actuales, ya que los tratamientos preventivos resultan insuficientes para reducir el riesgo.
La expansión urbanística complica la extinción
Otro de los factores que, según el especialista, agrava estas emergencias es la proliferación de urbanizaciones, viviendas aisladas e infraestructuras en pleno entorno forestal.
Calvo explicó que la convivencia entre masas forestales y zonas habitadas obliga a los servicios de emergencias a modificar completamente sus prioridades. Antes de intentar frenar el avance del incendio, señaló, es imprescindible garantizar la seguridad de las personas, evacuar a la población y proteger viviendas, explotaciones ganaderas y otras infraestructuras.
El bombero recordó además que la legislación obliga a muchas de estas urbanizaciones a disponer de planes preventivos frente a incendios forestales, aunque lamentó que, en numerosos casos, no llegan a ejecutarse por falta de recursos o por desconocimiento.
"Hay incendios a los que es imposible acercarse"
Durante la conversación con José Miguel Azpiroz también abordó una de las cuestiones que más dudas genera entre la población: por qué, en determinados momentos, los equipos de extinción parecen limitarse a contener el fuego sin atacarlo directamente.
Calvo respaldó las declaraciones realizadas por las autoridades sobre la imposibilidad de intervenir en algunos frentes debido a las condiciones extremas.
Según explicó, no se trata de una falta de medios, sino de la intensidad que alcanzan las llamas. "Hay situaciones en las cuales es imposible", afirmó.
Incluso contando con numerosos vehículos terrestres y apoyo aéreo, el calor que generan algunos frentes hace inviable aproximarse con seguridad. "La intensidad que genera el incendio nos impide ni siquiera acercarnos", señaló.
El viento, clave en la evolución del incendio
El especialista atribuyó buena parte del comportamiento extremo del incendio al fuerte viento registrado durante la jornada, especialmente en el Valle del Tiétar.
No obstante, mostró un moderado optimismo respecto a la evolución meteorológica prevista para las próximas horas. Explicó que el aumento de la humedad relativa y el descenso de las temperaturas pueden favorecer las labores de extinción, aunque advirtió de que el cambio en la dirección del viento obligará a mantener la máxima precaución.
En su opinión, esa modificación de las condiciones meteorológicas podría abrir oportunidades para estabilizar algunos frentes, siempre que los analistas sobre el terreno logren adaptar la estrategia a la nueva situación.