SOCIEDAD

El aviso de los fontaneros para ahorrar: no te duches mientras la lavadora está en marcha

Esta práctica, muy común en muchos hogares, puede provocar problemas en el suministro de agua caliente, afectar a la presión y generar un mayor gasto energético, según exponen los fontaneros y expertos en instalaciones domésticas

ondacero.es

Madrid |

El aviso de los fontaneros para ahorrar: no te duches mientras la lavadora está en marcha | PEXELS

La gestión eficiente del agua y la energía en el hogar es clave para evitar imprevistos y ahorrar en la factura. Sin embargo, un error frecuente pasa desapercibido: ducharse cuando la lavadora está en marcha, sobre todo si esta utiliza agua caliente. Los especialistas en fontanería explican las razones técnicas y prácticas que justifican este consejo que puede evitar desde cortes de agua caliente hasta el deterioro prematuro de los electrodomésticos.

Presión y temperatura en riesgo

Según destacan los fontaneros, el principal problema se da cuando tanto la ducha como la lavadora comparten la misma red de tuberías y, especialmente, cuando el calentador de agua no es de gran capacidad. En hogares con calderas de tamaño mediano (110-150 litros), poner los dos servicios en funcionamiento de forma simultánea puede vaciar rápidamente el depósito de agua caliente, provocar bajadas bruscas de presión y cambios de temperatura desagradables en la ducha.

Así lo señala el especialista Alex Atkinson: "El calentador podría no ser capaz de regular la presión y temperatura adecuadamente, funcionando mal y de manera desigual".

Posibles soluciones y recomendaciones

Si la falta de presión y temperatura ocurre con frecuencia, los fontaneros recomiendan tres alternativas principales:

  • Cambiar la caldera por una más grande o instalar un calentador de agua de flujo continuo.
  • Incorporar un mezclador termostático o una válvula de equilibrio de presión en la ducha, lo que ayuda a estabilizar el caudal aunque otros grifos estén abiertos.
  • Evitar el uso simultáneo de lavadora y ducha para no forzar el sistema y alargar la vida útil de los electrodomésticos.

Consecuencias para el bolsillo y los aparatos

Aparte del evidente confort durante la ducha, ducharse a la vez que la lavadora está funcionando puede "disparar las facturas de la luz", ya que el calentador trabaja al máximo para abastecer dos flujos de agua caliente, perdiendo eficiencia y aumentando el consumo eléctrico. Además, un uso continuado por encima de sus posibilidades puede reducir la vida útil del calentador.

El pequeño gran gesto que recomienda el gremio

Desde el gremio de fontaneros, la recomendación es simple: "Es mejor esperar a terminar la ducha antes de poner la lavadora (o viceversa), especialmente si ambos usan agua caliente. Así evitamos molestias y protegemos los equipos de la casa", recalcan los expertos.