Los alimentos que puedes tener en la despensa aunque haya corte de luz: no se podrán malos
Hay productos que tienen una vida útil más larga y pueden sacarte de un apuro.
Madrid |
Tras el reciente apagón masivo que dejó a millones de hogares sin electricidad en España y otros países europeos, muchas personas se enfrentaron a la preocupación de qué alimentos conservar y cuáles desechar. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda desechar alimentos perecederos como carnes, pescados, huevos, leche fresca y sobras si han estado sin refrigeración por más de cuatro horas.
Sin embargo, existen numerosos alimentos que pueden almacenarse sin necesidad de refrigeración y que son ideales para tener en la despensa en caso de cortes de luz prolongados.
Alimentos no perecederos recomendados para la despensa
- Conservas enlatadas: productos como atún, sardinas, legumbres cocidas y sopas enlatadas tienen una larga vida útil y no requieren refrigeración.
- Frutos secos y semillas: almendras, nueces, cacahuetes y semillas de girasol son fuentes de energía y nutrientes que se conservan bien a temperatura ambiente.
- Granos y cereales: arroz, pasta, avena y cereales integrales pueden almacenarse en recipientes herméticos en lugares frescos y secos.
- Mantequilla de cacahuete y cremas untables: estas cremas, al ser ricas en grasas y tener bajo contenido de agua, se conservan bien sin refrigeración.
- Quesos curados y duros: variedades como el parmesano o el cheddar pueden mantenerse a temperatura ambiente durante varios días sin estropearse.
- Frutas y verduras enteras: manzanas, plátanos, naranjas, zanahorias y patatas son ejemplos de productos frescos que pueden conservarse fuera del frigorífico por varios días.
- Zumos de fruta envasados y bebidas no perecederas: estos productos suelen tener conservantes que permiten su almacenamiento sin refrigeración.
Consejos para el almacenamiento adecuado
Además, hay algunos consejos para que esta comida aguante más. Uno fundamental es mantener los alimentos en lugares frescos y secos, es decir, conviene evitar la exposición directa al sol y a fuentes de calor. También es recomendable utilizar recipientes herméticos ya que esto ayuda a prevenir la entrada de humedad y la proliferación de insectos. Rotar los alimentos también puede ayudar a prolongar la vida de los alimentos, es decir, consumir primero los productos con fechas de caducidad más próximas y reponer la despensa regularmente. Además, se puede etiquetar los productos anotando la fecha de compra y la fecha de caducidad para facilitar el control del estado de los alimentos.