La ola de calor que vivimos en España ha provocado que nuestro país alcance temperaturas récord no sólo durante el día, sino también durante la noche. Los termómetros se han disparado y es poco recomendable permanecer en la calle, especialmente en las horas centrales del día.
Pero en casa tampoco estamos a salvo del calor. Contar con un buen sistema de climatización es fundamental para aliviar los efectos de las altas temperaturas. Pero, ¿cuál elegir? Actualmente son tres los aparatos de climatización más extendidos: aire acondicionado, ventilador y pingüino. Te explicamos las ventajas y los inconvenientes de cada uno.
El ventilador es el aparato de climatización más antiguo, pero no por ello menos eficaz. A través de un motor que gira sus aspas, el ventilador refrigera el espacio aliviando la sensación de calor.
Su precio es bastante asequible y hay muchos modelos para elegir. Además, su consumo de energía es muy bajo y, debido a su reducido tamaño y peso, podemos colocarlo dónde lo necesitemos en cada momento.
Por lo general, son menos efectivos que las otras dos opciones ya que, cuando el calor es muy intenso, es más complicado que consigan bajar la temperatura del ambiente.
Otro aspecto que juega en su contra es el ruido. Aunque cada vez hay ventiladores más modernos y silenciosos, lo habitual es que el movimiento de las aspas genere un molesto ruido.
El aire acondicionado es, quizás, el aparato de climatización más popular. Modifica la temperatura del ambiente además de quitarle humedad.
Su rendimiento es superior al del resto. Algunos de estos aparatos cuentan con un regulador de temperatura ambiente, se pueden programar para que enfríe más o menos a ciertas horas del día y para que cuando la vivienda llegue a una temperatura concreta, empiece a enfriar.
Además, tienen mayor capacidad para dar refrigeración que el ventilador o el pingüino. En lugares muy cálidos, el aire acondicionado es la mejor opción.
Su precio es más alto que el de otros aparatos de climatización, y este se puede incrementar ya que, al no ser portátil, necesita instalación.
Otra desventaja con respecto al ventilador o el pingüino es su mantenimiento, que debe ser periódico y de no cumplirlo puede perder cualidades.
El pingüino funciona con agua, pero también puede hacerlo solo con aire.
Es bastante más efectivo que el ventilador a la hora de refrigerar el ambiente. Su tamaño también es una ventaja con respecto al aire acondicionado, ya que es fácil de transportar y no necesita instalación. Además, se puede programar para que se encienda o apague según la temperatura del ambiente.
Como el ventilador, es un aparato ruidoso a causa del condensador que lleva incorporado. Además, su consumo es elevado en comparación con los ventiladores y no es tan ligero como estos.