Los 10 pasos para afrontar una conversación incómoda con alguien según una psicóloga
La psicóloga Kimberley Wilson ha dado un decálogo de pasos a seguir a la hora de afrontar conversaciones incómodas que no pueden dejarse pasar por alto.
Madrid |
Afrontar una conversación incómoda con alguien es una de las acciones que más esfuerzo requieren. Esto es debido al miedo que genera esa charla, la inseguridad sobre lo que pueda pensar la otra persona, la incomodidad por sentirse vulnerable...
Si bien es necesario tener ese tipo de conversaciones para que la relación con la otra persona no se deteriore o para que los problemas no se enquisten y desemboquen en algo peor. La psicóloga Kimberley Wilson ha detallado 10 pasos a seguir a la hora de afrontar este tipo de situaciones en una entrevista en la BBC.
Pensar si la incomodidad es más importante que el dolor que sientes
En primer lugar, según Wilson hay que pensar qué es más importante: la incomodidad a la hora de afrontar ese tema o el dolor que está provocando no hablar sobre ello. Por ello, la persona debe pensar que cuando no habla sobre lo que siente, se está diciendo a sí misma que "no considera que vale la pena defender sus sentimientos ni se valora a sí misma".
Pensar en los beneficios que pueden obtenerse tras tener esa conversación
Wilson plantea la siguiente pregunta: "¿Qué puedes lograr con esa conversación?" La persona tiene que pensar en los beneficios que hablar sobre ese asunto le va a aportar no solo a sí misma, sino también para con la otra persona.
"A menudo una de las razones por las que posponemos estas conversaciones es que pensamos que no tiene sentido porque no puedes cambiar a la otra persona".
Hacer una lista de pros y contras
Hay que analizar los pros y contras que puede tener afrontar esa conversación y apuntarlos en una lista. Una vez recogidos todos ellos, hay que preguntarse "si vale la pena". Si la respuesta es que sí, es momento de continuar con los siguientes pasos. Si bien Wilson asegura que no pasa nada si en ese momento se le da más importancia a las contras que a los pros.
Hablar con otra persona sobre la situación
Según la psicóloga, pedir ayuda a otra persona es beneficioso, porque da sensación de seguridad y comprensión. Ayuda a la persona a no sentirse sola ante esa decisión. "Es bueno saber que hay una persona a tu lado".
Prepararse para la conversación
Es el paso más difícil, por la presión y los nervios que genera la situación. Por eso, recomienda no empezar nunca con la típica frase "tenemos que hablar", porque la sensación que provoca en la otra persona es de "ambigüedad", ya que no sabe qué le espera. Por eso, sugiere mandar previamente un mensaje a través de whatsapp u otras aplicaciones para prevenir a la otra parte. "Así le estás dando a la persona un aviso".
En el caso de que la otra persona no quiera hablar, no es algo negativo. Hay que pensar en que por lo menos se ha intentado. "Por lo menos sabe que algo está pasando", apunta Wilson. Además, "no tienes que seguir fingiendo".
Escribir lo que se quiere decir
A la hora de enfrentarse a una situación así, la experta señala que es positivo apuntar lo que se quiere decir a modo de carta hacia la otra persona. Incluso aboga por darle esa carta, para que la pueda leer cuando considere y pueda asimilar mejor lo sucedido. Asimismo, escribirlo ayuda a organizar los pensamientos y ponerse en el lugar del otro.
La conversación
Si es en persona, mejor porque "la comunicación no verbal es muy importante". Los gestos, las miradas, el tono, no pueden percibirse cuando se dice por escrito o a través de una pantalla. Además, recomienda dividir la conversación en varias partes. "Una semana entre la parte 1 y la parte 2" para que ambos "puedan asimilar lo hablado".
Darle tiempo a la otra persona
Después de hablar con la otra persona implicada hay que darle tiempo para asimilar lo que acaba de ocurrir, sobre todo si no sabía lo que se le iba a decir. También es bueno interesarse por su opinión de lo sucedido, pero sin meter presión.
Relajarse después de la conversación
Durante el tiempo que dure la conversación con la otra persona, el cuerpo va a experimentar tensiones y emociones que le van a pasar factura. Por eso Wilson recomienda no planear nada agobiante después y salir a pasear o despejarse por la naturaleza o dormir.
Volver a hablar
La situación no se puede resolver en un momento, por lo que hay que tener esa parte 2 de la charla. En esta ocasión, la otra persona ya habrá asimilado lo ocurrido, habrá puesto en orden sus ideas y podrá explicar sus opiniones, ideas y preguntar dudas.