Madrid |
Los tiempos cambian y los tabús suelen ir cayendo. Cada vez es más normal ver a personas tatuadas o con piercings, de hecho, muchas aprovechan el tiempo libre que ofrecen las vacaciones para ampliar su repertorio. Sin embargo, hay que tener cuidado, Pablo Ortiz, jefe del servicio de Dermatología del Hospital 12 de Octubre de Madrid, ha explicado en una entrevista a la agencia 'EFE' que "no basta con crema, hay que impedir que el sol llegue al tatuaje, la piel tatuada absorbe más la temperatura y eso puede provocar quemaduras térmicas".
Esta entrevista se ha producido en el marco del Día Internacional del Tatuaje que se celebra este 17 de julio. Ortiz ha desarrollado que los tatuajes deben protegerse "con ropa o cualquier otro sistema que impida que el sol llegue". Asimismo, ha incidido en su teoría de que la crema solar no es suficiente y ha explicado que este producto es un filtro que permite el paso de un porcentaje de sol y no está pensada para cuerpos tatuados. Para colmo, los grafos con color absorben aún más la temperatura y las quemaduras son mayores.
Asimismo, ha advertido de los riesgos de los tatuajes de henna negra, que suelen ser muy habituales en los puestos cercanos en la playa, pero que representan un serio peligro para la salud: "Hay que evitarlos al cien por cien en época estival. La henna negra no es henna natural, sino un tinte con la misma molécula que se utiliza en los productos para teñir el cabello".
"Tenemos muchos pacientes que se ponen este tipo de tatuajes y se hacen alérgicos al tinte. Son personas que, en todo lo que les queda de vida, no podrán teñirse el pelo", ha añadido. Por tanto, Ortiz resalta la importancia de cuidar la piel, elegir bien los tatuajes, y donde nos tatuamos, así como evitar productos como la henna negra o la exposición al sol.