EN EL ORDEN MUNDIAL

Trump intensifica la presión sobre Cuba: apagones masivos y vuelos cancelados en la peor crisis desde los 90

Con el sector turístico paralizado y con más de la mitad de la población sin electricidad, el régimen de Díaz-Canel empieza a dar señales de agotamiento bajo la presión de Washington

El delegado del Gobierno pide a Prohens defender a las empresas turísticas baleares con presencia en Cuba

Aurora Molina

Madrid |

La situación de la isla de Cuba es cada vez más desesperante para sus habitantes. En la actualidad, está atravesando uno de los momentos más delicados de su historia reciente y el puño opresor de Donald Trump no ayuda.

La falta de combustible está paralizando vuelos, forzando el cierre de hoteles y causando múltiples apagones que ya han dejado a más de la mitad del país sin electricidad en las horas punta del día. "La situación en Cuba es extremadamente precaria, posiblemente la peor desde el período especial que se vivió en los años 90, tras la caída de la Unión Soviética", explican Blas Moreno y David Gómez en Julia en la onda.

Y es que, aunque la isla lleva un largo período sufriendo una crisis energética de combustible, Moreno y Gómez aseguran que "se ha agravado con el bloqueo del petróleo procedente de Venezuela y México". Por no hablar de la figura de Trump, que ya ha amenazado "con imponer aranceles a aquellos países que quieran enviar petróleo a suelo cubano". Este cúmulo de factores supone "la tormenta perfecta" para seguir agravando la situación.

Cúmulo de basura y residuos en Cuba | EFE

Impacto en el turismo

También se ve afectado el turismo, pues la escasez de combustible ha azotado a la industria de la aviación y, en consecuencia, al turismo. "Las aerolíneas de Rusia y Canadá ya han anunciado que van a dejar de volar a Cuba por la escasez de suministro y el resultado está siendo la cancelación de vuelos y el cierre de hoteles, que afecta, por cierto, al sector hotelero español, a cadenas como Meliá, Iberostar o Valentín que tienen presencia en la isla", detallan.

Así las cosas, el objetivo de la Casa Blanca parece claro: forzar el desgaste interno del sistema hasta provocar su colapso. "La estrategia es que Cuba poco a poco vaya degradándose", apuntan los expertos. De hecho, Miguel Díaz-Canel, el presidente de la isla, aseguró el pasado mes de enero que Cuba era una nación soberana y que estaba dispuesta a defender la patria hasta la última gota de sangre. Sin embargo, y tras los últimos acontecimientos en el país, el mandatario afirmó 15 días después de estas declaraciones que estaba dispuesto a negociar con Estados Unidos.

Un régimen cerrado

Pero no solo el problema de Cuba es debido a Estados Unidos. Moreno y Gómez recuerdan en Julia en la onda que "el régimen cubano es cerrado y controlado por una élite de militares que impiden ningún tipo de apertura política o económica (...) Es una isla que está muy parada en el tiempo" a la que quizás le ha "llegado ya el momento de un cambio".