Le Scouarnec, el excirujano pederasta de Francia, condenado a 20 años de prisión por agresiones sexuales a casi 300 personas
El excirujano, considerado el mayor pederasta de Francia, fue sentenciado por agresiones y abusos sexuales a cientos de víctimas, la mayoría menores de edad
Madrid |
El excirujano francés Joël Le Scouarnec, considerado el mayor pederasta de la historia judicial del país, ha sido condenado a 20 años de prisión por agresiones y abusos sexuales cometidos contra 299 víctimas, la mayoría de ellas menores de edad, en una sentencia que marca un precedente en la lucha contra los delitos sexuales en Francia.
El Tribunal de lo Criminal de Vannes, en la región de Bretaña, ha dictado la máxima pena prevista por la legislación francesa contra Le Scouarnec, de 74 años, tras hallarlo culpable de casi todos los cargos de violación y abuso sexual que pesaban sobre él. La sentencia establece que el excirujano deberá cumplir al menos dos tercios de la condena y le prohíbe de por vida cualquier actividad relacionada con menores, una medida excepcional que refleja la gravedad y el alcance de sus crímenes.Durante la breve sesión de lectura del fallo, que apenas duró trece minutos, Le Scouarnec escuchó la condena de pie, sin mostrar reacción ni pronunciar palabra. La presidenta del tribunal, Aude Buresi, justificó la imposición de la pena más severa posible por “la extrema gravedad de los hechos y el comportamiento obsesivo y depredador del acusado”, subrayando que su modo de actuar “se encarnizaba con sus víctimas”.
Antecedentes del caso
Joël Le Scouarnec ejerció como cirujano en varios hospitales del oeste de Francia durante más de dos décadas. La investigación, que comenzó en 2017 tras la denuncia de una niña de seis años, destapó un historial de abusos sistemáticos perpetrados entre 1989 y ese año. Las pesquisas policiales sacaron a la luz diarios personales, archivos y pruebas que documentaban cientos de agresiones sexuales, muchas de ellas cometidas en el entorno hospitalario, aprovechando su posición de confianza y autoridad.
Las víctimas, en su mayoría niñas y niños, pero también adultos, relataron abusos cometidos en consultas, quirófanos y habitaciones de hospital. El proceso judicial ha sido uno de los más complejos y dolorosos de la historia reciente de Francia, tanto por el número de afectados como por la crudeza de los testimonios. La investigación identificó patrones de conducta reiterados y una frialdad meticulosa en la planificación y ejecución de los delitos.
Entre las víctimas está la nieta del acusado
Joël Le Scuouarnec confesó en febrero que también abusó de su nieta. En el momento de la confesión se encontraban su hijo y su nuera, padres de la víctima, que necesitaron ayuda psicológica tras escuchar la confesión.
"Sí, reconozco que cometí abusos sexuales sobre mi nieta" dijo el excirujano de 74 años.
En los diarios en los que relataba con todo detalle las violaciones que cometió a lo largo de 25 años como cirujano también se descubrió que tenía fantasías sexuales con su nieta nacida en 2012. En el momento en el que escribió acerca de ella tenía entre dos y tres años.
Repercusiones del caso
La condena a Le Scouarnec ha provocado una profunda conmoción en la sociedad francesa y ha reabierto el debate sobre los mecanismos de control y prevención de los abusos sexuales en el ámbito sanitario. Asociaciones de víctimas y colectivos de protección a la infancia han reclamado una revisión de los protocolos de vigilancia y una mayor protección para los menores en entornos médicos.
El caso evidencia fallos sistémicos en la detección temprana de comportamientos delictivos y ha puesto en cuestión la eficacia de los controles internos en hospitales y centros sanitarios. El fallo, que impone la máxima pena posible, es interpretado como un mensaje contundente de la justicia francesa frente a los delitos sexuales y un reconocimiento al sufrimiento de las víctimas, muchas de las cuales han esperado décadas para ver reconocido su testimonio.
El tribunal ha querido dejar claro que la gravedad y el alcance de los crímenes merecen la respuesta más firme posible.