Reportaje

Los Sanfermines: La fiesta española más internacional

Los Sanfermines es sin duda la fiesta española que más reconocimiento tiene a nivel mundial y muchos países han decidido crear sus propios encierros.

Carlos Molina Martín-Moreno

Madrid |

Varios corredores caen mientras son perseguidos por los toros de la ganadería Cebada Gago durante el segundo encierro de los Sanfermines este martes, en Pamplona. | EFE/ Jesús Diges

Las Fiestas de San Fermín, la festividad más internacional de España. Todos los años recibe a cientos de miles de personas extranjeras, que atraídos por los toros, el vino y la gente, se ven envueltos en una celebración que nunca deja indiferente a nadie. Por eso, numerosos países han decidido adoptar la fiesta pamplonesa y llevársela a sus países.

Desde Francia a Estados Unidos, pasando por la India y Latinoamérica. Numerosos son los países y regiones que han replicado esta fiesta, añadiendo sus características propias y quitando alguna que otra cosa. La razón principal de que haya estas fiestas en estos lugares es que españoles - sobre todo vascos- han ido expandiendo la cultura al resto del mundo.

Importante mencionar que en ciertos lugares, los encierros y corridas de toros están prohibidas, por considerarlas como maltrato animal.

Sanfermines por Europa

España es la cuna de esta festividad, aun así, hay ciertos países que al ver el éxito de la semana grande de Pamplona deciden llevársela a su terreno.

FRANCIA

En el país vecino encontramos varios lugares en los que se celebran fiestas y festivales en lo que hay encierros al más puro estilo sanfermines. En primer lugar, encontramos al Festival de Bayona. En pleno corazón del País Vasco francés, Bayona se transforma cada verano en un hervidero de música, color y tradición con sus célebres Fêtes de Bayonne. Durante cinco intensos días, miles de personas se visten de blanco y rojo para sumergirse en una fiesta colectiva que tiene mucho de emoción y también de historia. Y aunque las corridas de toros forman parte del programa, son los encierros los que condensan la esencia más popular y participativa del evento.

A diferencia de lo que sucede en Pamplona, donde los encierros culminan en la plaza con una lidia, en Bayona las carreras matinales con vacas y toros por las calles del barrio de Petit Bayonne tienen un carácter más festivo, lúdico y accesible. Lejos de buscar el riesgo extremo, estos encierros están concebidos como una celebración en la que el contacto directo con los animales convive con el respeto, la tradición y el humor.

La práctica está documentada en Bayona desde al menos 1289, cuando un decreto municipal ya prohibía soltar toros por las calles, evidencia de una costumbre arraigada desde hace siglos. Hoy, ese legado continúa con las courses de vaches, carreras protagonizadas por vacas que recorren un circuito vallado entre empujones, saltos y sustos controlados. Participan tanto jóvenes como mayores, algunos con experiencia, otros solo con entusiasmo, y el resultado es siempre el mismo: risas, emoción y un ambiente de comunidad.

PORTUGAL

El otro país vecino, también encontramos una gran cultural taurina. Una tradición muy arraigada y querida que se celebra sobre todo en las Islas Azore, especialmente en la isla de São Jorge son los "toros con cuerda" o "marradas".

La primera referencia documentada data de 1622, en Angra do Heroísmo, durante las festividades por la canonización de San Francisco Javier e Ignacio de Loyola. Sin embargo, se cree que la tradición existía desde mucho antes. Esta festividad consiste en un recorrido de unos 500 que abarca la calle principal del pueblo, en el que cuatro toros bravos son amarrados con una cuerda. Esta cuerda está sujeta por un grupo de entre 6 y 10 pastores, ataviados a la manera tradicional, controlando el recorrido de los bovinos. Los cuernos van protegidos para evitar heridas y el público alienta al toro y se enfrentan a él, mientras usan un paraguas como defensa.

Cada lidia tiene un tiempo de entre 15 y 30 minutos y el evento completo no dura más de 3 horas. Cuando finaliza, los toros vuelven a sus establos y descansan un mínimo de ocho días antes de volver a salir a las calles de la localidad. La actividad aporta un impacto económico significativo: en 2015, representó el 2,47 % del PIB regional (91 millones de €), generando empleo, turismo y dinamización local.

Para los isleños, es un símbolo de identidad. La presidenta de la Asociación de Criadores de Toros, Sónia Ferreira, lo describía en 2023: "Es un hito de nuestra identidad… si depende del pueblo, no morirá".

INGLATERRA

Ya para acabar con el viejo continente hablamos de una tradición que está prohibida, pero que se celebró por más de 100 años, "Stamford Bull Run". Esta festividad se remonta a la época del rey Juan. Cuando este se encontraba en las almenas de su castillo, divisó a dos toros peleando y varios ganaderos se acercaron a separarlos, en ese momento uno de ellos se escapó por las calles del pueblo destrozando casas y comercios. El conde disfrutó tanto de la experiencia de correr tras el toro que pidió que se repitiese al año siguiente y así fue.

La fiesta comenzaba con el repique de las campanas y con la gente cerrando sus establecimientos. Posteriormente, se sacaba al toro y una multitud de gente los perseguía, hasta que finalmente era capturado y sacrificado. La carne se repartía entre la gente del pueblo. Estas corridas en 1833 fue objeto de debate entre quienes lo defendían, afirmando que "deporte inglés tradicional y varonil que inspiraba coraje, agilidad y serenidad en situaciones de peligro". Sin embargo, ese año se condenó a varias personas por disturbios, lo que alentó a la gente a celebrarlo a lo grande el año siguiente.

En 1837, el Alcalde de Stamford, junto a más de 200 unidades de policía, trataron de detenerlo, pero una multitud junto al toro arrasaron la barricada y la festividad pudo seguir su cauce. El último encierro de Stamford tuvo lugar en 1839, ante una fuerza policial y militar aún mayor. El encierro fue breve, y el toro fue capturado rápidamente por las fuerzas de paz sin incidentes graves. Dado que los habitantes se vieron obligados a asumir el coste de la presencia militar durante varios años consecutivos, acordaron, ese año, suspender la práctica y cumplieron su palabra. El encierro de Stamford pasó a la historia.

Una fiesta que pasa el gran charco

Los sanfermines, no solo tienen presencia en Europa, sino que también muchos lugares de Latinoamérica, junto con ciertos municipios de Estados Unidos celebran festividades parecidas a las de Pamplona.

ESTADOS UNIDOS

En este país ha habido ciertos lugares donde se han replicado los sanfermines. En Cayo Hueso (Florida), se realiza una recreación humorística de San Fermín en honor al escritor y periodista estadounidenses, Ernest Hemingway, el cual era un gran aficionado de España y de la ciudad de Pamplona.

En lugar de toros reales, participan personas disfrazadas de Ernest Hemingway, corriendo por las calles y emulando la famosa carrera. Esta festividad forma parte de las celebraciones de los "Días de Hemingway" en Cayo Hueso, que honran la vida y obra del escritor, quien vivió y trabajó en la isla durante muchos años.

Aparte, en Virginia se celebra "The Great Bull Run", una festividad que reúne a miles de personas y que sí se asemeja más a las españolas. El primer encierro en Virginia se celebró en agosto de 2013, en un intento de replicar la famosa carrera de Pamplona. El evento, que se desarrolló en un circuito de carreras, contó con la participación de toros salvajes y cabestros, que guiaban a la manada por el recorrido. La iniciativa atrajo a miles de personas, con inscripciones que superaron las 5.000 personas, aunque también generó críticas por el trato a los animales.

La carrera implica correr por un recorrido urbano, en este caso, un circuito de carreras, mientras los toros son liberados y corren detrás de los participantes. La distancia del recorrido es de 875 metros, similar a la de Pamplona, pero se diferencia en que no se desarrolla en calles estrechas y empedradas como las de la ciudad española.

LATINOAMÉRICA

Debido al pasado que une a España con Latinoamérica, en muchos lugares se realizan encierros y la tradición taurina es bastante grande. Sí que es cierto que en muchos lugares, ya se han prohibido, pero en otros siguen formando parte de la cultura de esas localidades.

MÉXICO

En la localidad de Huamantla perteneciente al estado mexicano de Tlaxcala, cada 15 de agosto se celebran encierros al más puro estilo pamplonés. Este festejo, celebrado desde 1954, reúne a multitud de corredores que desafían el arrojo del toro bravo en un recorrido urbano cuidadosamente vallado: “La Huamantlada es considerada la capea más grande del mundo con cerca de 20 calles del centro histórico y hasta 25 toros sueltos”, narran desde el pueblo.

El evento, con una distancia de entre 600 y 850 metros, dependiendo de la edición. Recorre las principales calles del municipio, hasta llegar a la emblemática plaza de toros "La Taurina". Durante aproximadamente 90 minutos, los participantes corren frente a 6 a 25 toros bravos, en un ambiente de intensa emoción festiva.

Más allá de la adrenalina, la Huamantlada es una muestra de identidad regional, una celebración de carácter comunitario que atrae turismo y dinamiza la economía local. Es uno de los actos centrales durante la Feria de la Virgen de la Caridad, junto al emblemático “La noche que nadie duerme” y las alfombras de aserrín.

PERÚ

En Perú encontramos "La Pamplonada Rímense". Estos encierros se celebran en el distrito de Rimac, en Lima. Esta versión limeña transcurre en torno a la histórica Plaza de Toros de Acho, inaugurada en 1766. Tras la salida inicial en la plaza, los toros recorren las calles adyacentes mientras corredores se adentran en un circuito intenso y vibrante. El objetivo del evento fue recrear la adrenalina del encierro pamplonés en Lima: “Los corredores sienten la adrenalina, tienen el toro feroz cerca, es muy emocionante”, comentó Lucho Cáceres, organizador.

La tercera edición, celebrada el pasado febrero, reunió a cientos de participantes y puso en evidencia la emoción del encierro limeño. Según medios locales, tres personas resultaron con heridas leves al cruzarse con los astados, pero no hubo incidentes graves.

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