Después de amenazar a Suecia y Finlandia con desplegar armas nucleares en el Báltico si entran en la OTAN, ahora Rusia ha avisado a Estados Unidos que si no deja de enviar armamento a Ucrania habrá "consecuencias imprevisibles", según publicó este viernes el diario The Washington Post.
A través de una carta diplomática, Moscú ha alertado de que los envíos de armamento por parte de Biden y de la Alianza Atlántica a Ucrania están "añadiendo combustible" al conflicto y de que podrían desencadenar "consecuencias imprevisibles".
El presidente estadounidense, Joe Biden, informó a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, del envío de un paquete adicional de asistencia militar por valor de 800 millones de dólares, con armamento más letal, para hacer frente a Rusia en la nueva fase de la ofensiva más centrada en el Donbás.
Las armas estadounidenses y de otros países occidentales han sido "cruciales" para que Ucrania resista contra la invasión rusa en el primer mes y medio de guerra, con un "efecto devastador" para los objetivos de Rusia, afirmó Biden.
La nueva asistencia militar incluye por primera vez, desde el inicio de la invasión rusa el pasado 24 de febrero, 18 cañones Howitzers de 155 milímetros con 40.000 municiones, a los que se suman 10 radares antiartillería del tipo AN/TPQ-36 y dos de vigilancia aérea AN/MPQ-54.
Además de 300 drones Switchblade con ojivas antiblindados, 500 misiles antitanques Javelin, 200 carros blindados para transporte de soldados, 100 vehículos acorazados ligeros Humvees, 11 helicópteros Mi-17, 30.000 cascos y uniformes blindados, y 2.000 prismáticos láser y ópticos. También destaca la presencia de equipos de protección ante posibles ataques químicos, biológicos y nucleares. y de embarcaciones no tripuladas de defensa costera.