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¿Pueden los demócratas destituir a Trump si ganan las elecciones de Estados Unidos? Qué dice la Constitución

Las elecciones de mitad de mandato podrían abrir la puerta a un tercer impeachment contra Trump, pero destituirlo exigiría el respaldo de dos tercios del Senado.

Javier Matiacci

Madrid |

Trump en una foro en la Casa Blanca | Europa Press

Estados Unidos afronta una cita que puede cambiar el equilibro de poder en Washington. Llegan las elecciones legislativas de medio mandato y los demócratas aspiran a recuperar el control del Congreso, actualmente en manos de los republicanos.

Esto limitaría la capacidad de Donald Trump para sacar adelante sus políticas. Y deja una pregunta, ¿Podría una victoria demócrata terminar con la destitución del presidente antes de que concluya su mandato?

La Constitución estadounidense contempla esa posibilidad mediante el procedimiento conocido como impeachment, aunque ganar las elecciones no sería suficiente para apartar a Trump de la Casa Blanca. Para conseguirlo, los demócratas necesitarían superar dos votaciones parlamentarias, la segunda de ellas en el Senado con una mayoría muy amplia.

Y no sería la primera vez que Trump supera este trámite. El presidente ya ha afrontado dos procedimientos de este tipo, durante su primer mandato, y ambos terminaron con su absolución en el Senado.

Cómo funciona el impeachment en Estados Unidos

El procedimiento de destitución comienza en la Cámara de Representantes, que tiene la competencia exclusiva para formular acusaciones contra el presidente.

Para aprobarlas basta una mayoría simple. Si los 435 escaños están ocupados y todos sus miembros votan, serían necesarios 218 votos favorables.

Una mayoría demócrata podría, por tanto, impulsar investigaciones parlamentarias y aprobar una acusación contra Trump si considera que existen motivos constitucionales para hacerlo.

Sin embargo, la aprobación de un impeachment no supone la destitución automática del presidente. El procedimiento pasa entonces al Senado, encargado de celebrar el juicio político y decidir si corresponde apartarlo del cargo.

La Constitución exige el voto favorable de dos tercios de los senadores presentes para condenar al presidente. Si participan los 100 miembros de la Cámara Alta, serían necesarios 67 votos.

Por qué ganar las elecciones no sería suficiente para destituir a Trump

Los republicanos llegan a las elecciones con 53 de los 100 escaños del Senado, frente a los 47 del bloque demócrata, que incluye dos independientes.

Aunque los demócratas consiguieran una mayoría ajustada en ambas cámaras, seguirían necesitando el apoyo de senadores republicanos para alcanzar los 67 votos necesarios para una destitución.

El artículo II de la Constitución establece que un presidente puede ser apartado de su cargo por traición, soborno u otros delitos graves y faltas de especial gravedad, recogidos bajo la expresión inglesa high crimes and misdemeanors.

No es necesaria una condena penal previa para iniciar el procedimiento, pero una discrepancia política con las decisiones del presidente no constituye por sí sola un motivo suficiente.

En caso de que Trump fuera destituido, el vicepresidente JD Vance asumiría la presidencia. No se convocarían automáticamente nuevas elecciones presidenciales.

¿Podrían los demócratas iniciar un tercer impeachment?

Varios congresistas demócratas han planteado iniciativas contra Trump durante su segundo mandato, aunque la dirección del partido no ha situado por ahora un nuevo impeachment entre sus principales prioridades.

Un análisis publicado por el centro de estudios Brookings señala que el principal obstáculo es precisamente la exigencia de dos tercios en el Senado. También recuerda que un procedimiento de estas características puede prolongarse durante meses sin terminar necesariamente en una condena.

Por tanto, recuperar la Cámara de Representantes permitiría a los demócratas abrir investigaciones e impulsar una tercera acusación contra Trump, pero no garantizaría que el procedimiento prosperase en el Senado.