El petróleo, Ormuz y la salud del nuevo líder: las dudas abiertas tras doce días de guerra en Irán
Doce días después del inicio de la ofensiva contra Irán, el conflicto deja abiertas varias incógnitas clave que alimentan la incertidumbre sobre su evolución.
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La ofensiva militar de Israel y Estados Unidos contra Irán alcanzó este miércoles su duodécimo día y lejos de vislumbrarse un final próximo, el conflicto se mantiene sin señales de negociación mientras aumenta la tensión en los mercados energéticos y se multiplican las incertidumbres políticas y militares en la región.
El recrudecimiento de la guerra volvió a sacudir este miércoles el precio del petróleo, que volvió a sufrir subidas cercanas al 5% en los principales mercados internacionales. A la presión militar se suma el riesgo de interrupciones en el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles para el comercio energético mundial.
En este contexto, los mensajes contradictorios entre aliados occidentales sobre la duración de la ofensiva añaden más incertidumbre. Mientras algunos dirigentes sugieren que la campaña podría terminar pronto, otros insisten en que la operación continuará hasta lograr objetivos militares aún no especificados públicamente.
Una guerra sin calendario
Las autoridades de Estados Unidos e Israel han ofrecido en los últimos días versiones contradictorias sobre el horizonte del conflicto. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, afirmó este miércoles que la ofensiva contra Irán continuará "sin límite de tiempo" hasta alcanzar "todos los objetivos" militares y asegurar la victoria en la campaña.
Por su parte, Donald Trump aseguró en una entrevista que la guerra podría terminar "pronto", argumentando que en Irán "prácticamente no queda nada que atacar".
Sus palabras contrastan con las advertencias de varios socios europeos como el presidente francés, Emmanuel Macron, que sostuvo que la capacidad militar iraní "no se ha reducido a cero", cuestionando la idea de un final inmediato de una guerra que podría seguir escalando en otros escenarios regionales.
Ormuz, bajo presión
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales focos de tensión del conflicto. Al menos cuatro buques mercantes fueron atacados este miércoles en este paso estratégico, según informes de la agencia británica UKMTO y fuentes iraníes.
Entre los incidentes figura el impacto de un proyectil contra un granelero de propiedad griega, cuyo capitán informó de que la tripulación se encontraba sana y salva. En otro ataque, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber alcanzado un granelero de bandera tailandesa con 23 tripulantes, provocando un incendio a bordo y obligando a la Marina de Omán a rescatar a parte de la tripulación.
También fueron atacados el portacontenedores One Majesty, de bandera japonesa, y el buque Express Rome, de propiedad israelí y con bandera de Liberia. Teherán ha reiterado que no permitirá que "ni un litro de petróleo" atraviese el estrecho en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus aliados.
El riesgo para el comercio marítimo ha llevado a algunos líderes europeos a plantear la posibilidad de escoltar a los mercantes, aunque Macron admitió que actualmente "no se cumplen las condiciones" para desplegar una misión militar en lo que definió como "una zona de guerra".
Petróleo y poder en Teherán
Ante la amenaza para el suministro energético mundial, los países de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) han decidido liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, el mayor volumen utilizado hasta ahora para hacer frente a una crisis de abastecimiento.
Sin embargo, Irán ha advertido de que medidas de este tipo no bastarán para contener los precios. Según Teherán, la presión ejercida sobre el estrecho de Ormuz podría empujar el barril hasta los 200 dólares si el conflicto continúa.
La escalada energética coincide con otra incógnita política dentro de Irán: la situación del nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí. El hijo del fallecido ayatolá Alí Jameneí no ha aparecido públicamente ni ha difundido mensajes desde su designación el pasado domingo, lo que ha alimentado rumores sobre su estado de salud.
Las especulaciones surgieron después de que la televisión estatal iraní utilizara el término "janbaz", empleado para referirse a combatientes heridos, al informar sobre su elección. Según The New York Times, Jameneí habría sufrido heridas en las piernas el primer día de la guerra, una información que ha sido desmentida por el entorno del presidente iraní.