Marta García Aller explica la conclusión de la UE sobre la amnistía: "A cambio de una investidura es contraria a los valores europeos"
Para la Comisión Europea "no cuela", según palabras de la periodista en la tertulia de Más de Uno sobre las vistas a la ley de amnistía en el TJUE.
Madrid |
El martes comenzaron las dos primeras vistas sobre la ley de amnistía a cargo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Una de las conclusiones a las que llegó la Comisión Europea es que la ley de amnistía "es parte de un acuerdo político para lograr la investidura" por lo que no parece que "responda a un objetivo de interés general".
Marta García Aller ha querido rescatar ciertas ideas que se mencionaron en dichas vistas. "Una amnistía a cambio de una investidura es contraria a los valores europeos", menciona la periodista citando a la Comisión, "y los tribunales europeos son una instancia superior al Tribunal Constitucional español", asegura.
"No cuela"
La Comisión Europea acusaba al Gobierno de no seguir las indicaciones de la Comisión de Venecia, y la explicación que da García Aller es que "intentar complacer como ha hecho este Gobierno, a través de la ambigüedad, no cuela para la CE". Insiste en que "el presidente del Gobierno había negado que la amnistía fuese constitucional, hasta que necesitó negociar con Junts", es lo que, desde Bruselas, consideran "contrario a los valores europeos".
"El presidente del Gobierno había negado que la amnistía fuese constitucional, hasta que necesitó negociar con Junts, hasta que lo necesitó negociar con sus socios"
La periodista reitera el peso que tienen los organismos europeos y asegura que "lo que diga Bruselas es lo que va a misa, en Orbán y en Sánchez". Y ahora la decisión que ha tomado la Comisión, es que "no cuela".
"Lo que diga Bruselas es lo que va a misa, en Orbán y en Sánchez y la Comisión Europea dice que esto no cuela"
El discurso del Gobierno
García Aller recuerda que el gobierno estuvo "dando la turra" con que la amnistía era una medida para "armonizarnos con Europa", pero la periodista señala que "Europa ahora dice no". Califica, igual que parece hacer Bruselas, que este movimiento parece más una "autoamnistía" y que va en contra, a pesar de lo que trató vender el Gobierno, de los valores europeos.