Marta García Aller critica la 'situationship' entre EEUU, Israel e Irán: "Por mucho que lo llamen operación es una guerra"
La periodista de Más de uno ha señalado la falta de compromiso en el Ejecutivo estadounidense para declarar oficialmente la guerra, aunque para ello necesita la aprobación del Congreso.
No sé si sabes lo qué es una 'situationship'. Una situación, podríamos decir. Esa etiqueta que se ha puesto de moda para llamar a una relación sentimental a la que todavía no le queremos dar ese estatus. Un limbo emocional. Un ya lo vamos viendo. Una 'situationship' es la coartada para no reconocerse ningún compromiso. A veces una parte de la pareja quiere llamarlo relación y la otra sigue atascada en la situación. La pregunta prohibida entre los integrantes de una 'situationship' es "¿Qué somos?"
Es también la pregunta incómoda en esta guerra en Irán a la que uno de sus integrantes todavía no quiere llamar oficialmente guerra. ¿Es pronto tras 12 días de relación… a base de bombardeos? Esta noche, 12 noches ya, EEUU afirma haber atacado 16 buques iraníes con minas cerca de una ruta petrolera; Irán ha lanzado misiles a Israel; un dron ha impactado en una instalación diplomática estadounidense. Y casi 700.000 personas han tenido que abandonar sus hogares en Líbano. Pero no lo llames guerra. El Gobierno estadounidense dice que es una 'operación'. Llena de noches especiales.
No es una guerra, es un encuentro casual. Incluye el asesinato de un ayatolá, el torpedeo de buques de guerra, la voladura de infraestructuras, intercambio de drones y misiles volando entre fronteras; ocho militares estadounidenses muertos y más de un millar de civiles iraníes, incluidas 175 niñas en el bombardeo de una escuela el primer día de guerra. Pero no lo llames guerra. No vayamos a precipitarnos.
Llamar guerra a la guerra, igual que 'relación' a una relación, requiere compromiso. Y el orden mundial se puede estar desmoronando, pero el lenguaje todavía importa. Oficialmente no es una guerra porque, según la Constitución estadounidense, solo el Congreso puede declararla. Y al Congreso nadie le ha preguntado.
No es solo una cuestión legal, también una coartada emocional. Como no lo llamamos guerra, no hay que declararla. Es curioso que la guerra y el amor necesiten ese mismo verbo: declararse.
¿Moraleja?
Por mucho que lo llamen operación
es una guerra, y desconocemos su dimensión