EL ORDEN MUNDIAL

El "grave" problema de España no es el petróleo, sino el gas natural licuado: "Esto se acaba y no tenemos ninguna alternativa"

Marta Pérez Miguel

Madrid |

El Orden Mundial: La "excursión" de Trump se hace larga

La guerra en Oriente Próximo cumple dos semanas y sus efectos empiezan a notarse cada vez más. Esta semana, el petróleo volvió a situarse por encima de los 100 dólares el barril. ¿Estamos ya a las puertas de una gran crisis energética?

El Orden Mundial explica en Julia en la onda que sí, estamos a las puertas de una gran crisis energética de dimensiones inéditas porque nunca antes se había producido el cierre del estrecho de Ormuz. Hasta entonces, Irán había amenazado con bloquearlo, pero nunca lo había hecho por las consecuencias económicas que podía tener. Ahora, con el inicio de esta guerra, Teherán ha tomado la decisión y de ahí que Donald Trump esté tan insistente con asegurarlo en una operación naval internacional que implicaría el envío de personal militar y personal sobre el terreno.

El bloqueo del estrecho, unido a esos ataques de Irán contra las infraestructuras de sus vecinos árabes, ha llevado a los países del Golfo Pérsico a reducir su producción porque no tienen forma de exportar esa producción ni de almacenarla. De hecho, la AIE ya ha afirmado que esta guerra ha provocado la mayor interrupción de suministro de petróleo de la historia: "Hablamos entonces de una crisis inédita".

De qué manera nos va a afectar: preocupación por el gas natural licuado

De forma inmediata, ya han aumentado los precios de la gasolina y del diésel, pero hay otras implicaciones que pueden afectar a la economía global: "Pasar los 2 euros el litro de diésel o los 100 dólares el barril, psicológicamente es muy potente, pero es verdad que cuanto más tiempo pasa, menos efectivo es a nivel de poder de compra. En 2008, el precio del barril llegó a 216 dólares el barril, que serían como 300 dólares hoy. Así que el de ahora no es un escenario absolutamente catastrófico".

Pero a pesar de esto, la situación "sí que es grave" porque lo que se va a empezar a ver es "inflación" disparada en muchos países occidentales que están expuestos a un consumo muy alto de hidrocarburos que no pueden generar por sí mismos -como sí hace Estados Unidos-. Por tanto, lo que más afectado se va a ver son los transportes y las industrias eléctricas: "Un alza en precios de energía y electricidad va a hacer que a ellos se les disparen los costes".

El "grave problema" de España con el gas licuado

En el caso de España, explican que hay algo a lo que no se está prestando mucha atención y es que para finales de 2026, nuestro país tiene que dejar de importar totalmente gas natural procedente de Rusia. Hasta ahora, lo que está prohibido es importar gas ruso por tubería, pero sí que es legal traerlo por barco.

Sin embargo, a finales de año, "esto se acaba y en España seguimos importando mucho gas natural licuado de Rusia y ahora mismo no tenemos una alternativa. Ya la liamos con Argelia con el reconocimiento del Sáhara Occidental y del Golfo está complicado traerlo barato, así que en España tenemos un problema bastante grave".

Otro de los problemas es que si sube la inflación, subirán los tipos de interés, lo que hará que las hipotecas y los préstamos sean más caros. Además, subirá la inflación y se producirá poco crecimiento económico.