VENEZUELA

Familiares de presos políticos denuncian que muchos no pueden ser liberados porque están extremadamente delgados y deteriorados

La directora del Centro de Estudios y Análisis sobre América Latina (Casla) admite que apenas han podido confirmar 75 excarcelaciones de las más de 400 que -según Delcy Rodríguez- se han producido en los primeros días de la era post-Maduro.

Diana Rodríguez Pretel

Madrid |

Imagen: Javier Campos | Europa Press

Las organizaciones venezolanas de DDHH advierten de que ninguna ONG en Venezuela sabe realmente cuántos presos políticos hay. Confirman que solo han sido liberados 75 de los más de 400 presos que -según la presidenta interina Delcy Rodríguez- han sido excarcelados desde la intervención de Donald Trump y la posterior captura de Nicolás Maduro. Y los que están saliendo lo hacen con medidas cautelares: fichar cada varios días en el juzgado, la prohibición de salir de Venezuela o restricciones para hablar con los medios de comunicación.

Osman Delgado, padre de María Auxiliadora que lleva casi 7 años presa junto a su yerno, relata algunas de las torturas que tienen que sufrir: los funcionarios golpean las paredes y las rejas para no dejarles descansar, les dan alimentos podridos o directamente no les dan de comer. Muchos de ellos están extremadamente deteriorados y delgados como para salir de la cárcel con el mundo como testigo.

"Les están engordando, están tan delgados que hay presos que caminan encorvados porque tienen la piel pegada a los huesos”

Tamara Sujú, abogada penalista especializada en Derechos Humanosy directora del Centro de Estudios y Análisis sobre América Latina (Casla), denuncia también que algunos de los liberadosen realidad son presos comunes camuflados como presos políticos.

“Nos están dando gato por liebre”, ha dicho Sujú en un acto en Madrid celebrado con organizaciones venezolanas y españolas defensoras de los Derechos Humanos, como la Plataforma Ayuda Venezuela y Movimiento Contra la Intolerancia.

Una vez que han comenzado las excarcelaciones, los funcionarios de prisiones han pedido a los familiares que les lleven comida: “Deben estar en una operación de engorde” para que la comunidad internacional no vea las brutalidades del régimen de chavista, avisa Tamara Sujú, que señala que “más que presos políticos son rehenes”.

Unos 18.000 venezolanos tienen actualmente procesos judiciales abiertos

Los familiares de los presos se muestran esperanzados en que algún día acabe la tiranía y la dictadura, que cierren los centros de torturas y que los presos políticos puedan recuperar su libertad. Son conscientes que “el régimen los utiliza para seguir extorsionando al mundo y a la sociedad civil venezolana”.