Aurora Molina | Agencias
Madrid |
Donald Trump ha pedido al Gobierno de Australia que conceda asilo a la selección femenina de fútbol de Irán, que participó en la Copa de Asia. El mandatario estadounidense ha advertido que si el país australiano no intercede, Washington recibirá alas deportistas.
"Australia está cometiendo un terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional femenina de fútbol iraní a regresar a Irán, donde muy probablemente serán asesinadas. No lo haga, señor primer ministro, concédales asilo", ha señalado Trump en un mensaje en su red Truth Social dirigido al primer ministro Anthony Albanese.
Poco después, el líder de la Casa Blanca anunció en una segunda publicación que había hablado con el ministro: "¡Él se está ocupando! Cinco ya han sido atendidas y el resto está en camino", dijo en referencia a cinco jugadoras que habrían solicitado refugio en la nación australiana.
Sin embargo, asegura Trump, algunas consideran que "deben regresar porque están preocupadas por la seguridad de sus familias, incluidas amenazas contra sus familiares si ellas no vuelven. En cualquier caso, el primer ministro está haciendo un muy buen trabajo en esta situación tan delicada. ¡Dios bendiga a Australia!".
Aun así, no existe constancia de que Albanese ni tampoco el responsable de Inmigración, Tony Burke, se hayan pronunciado directamente sobre esta cuestión. Solo se conoce lo que ha detallado hasta el momento el presidente Trump.
Fatemé Pasandidé, Zahra Ghanbari, Zahra Sarbali, Atefé Ramazanzadé y Mona Hamudi se negaron a cantar el himno iraní durante un partido contra Corea del Sur el pasado 2 de marzo en el marco de la Copa Asiática Femenina.
Las jugadoras fueron calificadas como "traidoras" en la televisión estatal iraní, por lo que existía una preocupación creciente por que sufrieran represalias al regresar a su país. En este contexto, la cadena de televisión publica australiana ABC ha informado este lunes de que las cinco futbolistas planean solicitar asilo en Australia después de situarse bajo la protección de la policía de Queensland.
Por su parte, el Comisario contra la Esclavitud de Nueva Gales del Sur, James Cockayne, ha pedido que se investiguen urgentemente posibles delitos de esclavitud moderna en relación al resto de jugadoras del equipo, ya que asegura están siendo obligadas a volver a Irán, por lo que ha pedido iniciar un proceso para conceder visados a las afectadas en una carta a las autoridades australianas.