INTERNACIONAL

Armenia y Azerbaiyán firman en la Casa Blanca un acuerdo de paz para poner fin a un conflicto de más de 40 años

Los líderes de Armenia y Azerbaiyán firmaron este viernes en la Casa Blanca un acuerdo auspiciado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que establece una hoja de ruta para poner fin a casi cuatro décadas de enfrentamientos en el Cáucaso Sur.

Carlos Martín

Madrid |

Armenia y Azerbaiyán firman en la Casa Blanca un acuerdo de paz para poner fin a un conflicto de más de 40 años | EFE

El primer ministro Armenia, Nikol Pashinián, y el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, han rubricado en la Casa Blanca y en presencia del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, un acuerdo de paz para acabar con el conflicto que enfrenta a ambos países desde hace 40 años. Este tratado podría ser la antesala de otro entre Ucrania y Rusia.

"Armenia y Azerbaiyán se comprometen a cesar los combates de forma definitiva, abrir el comercio, permitir los viajes, restablecer relaciones diplomáticas y respetar la soberanía y la integridad territorial mutua", afirmó Trump tras la firma de ambas partes. Tal y como han explicado funcionarios de la Casa Blanca, pese a que no es un acuerdo definitivo, es una declaración conjunta que sienta las bases.

Uno de los puntos clave del acuerdo es el de la creación de un corredor humanitario denominado Ruta de Trump para la Paz y la Prosperidad Internacional (TRIPP), de unos 43 kilómetros de extensión a través del territorio armenio. El objetivo es que Azerbaiyán pueda conectar con su enclave de Najicheván, y así fluya el comercio sin obstáculos.

No obstante, pese a que Armenia seguirá controlando el territorio, Estados Unidos obtendrá los derechos de desarrollo de la ruta. No en vano, Trump firmó acuerdos bilaterales de cooperación con ambos países para impulsar la cooperación económica, desarrollo energético e infraestructuras.

Ambas exrepúblicas soviéticas mantienen enfrentamientos desde finales de la década de 1980, cuando la región azerbayana de Nagorno Karabaj -cuya población era mayoritariamente armenia- se separó de Azerbaiyán. Casi 14 años después se darían las primeras negociaciones de paz, en 1994, después de la firma de la tregua tras la Primera Guerra de Nagorno Karabaj.

Posteriormente, y pese a las escaramuzas constantes, los dos países trataron de acercar posturas, pero sin éxito. Después de la Segunda Guerra de Nagorno Karabaj, que en septiembre cumplirá cinco años, ambas partes retomaron las conversaciones para acabar con esta guerra, que ya duraba más que la vigencia de la URSS.

No obstante, Donald Trump ha logrado lo que parecía imposible y consolida su posición para tratar de ser nombrado como Premio Nobel de la Paz. Asimismo, después de este gran éxito internacional, su administración ha recordado que, pese a no haber logrado la paz todavía entre Ucrania y Rusia o Israel y Gaza, sí que lo ha hecho con India y Pakistán; Ruanda y República Democrática del Congo; y Tailandia y Camboya. A propósito, el primer ministro azerbayano pidió este galardón para Trump, después de la firma del acuerdo.

El tratado también pone de manifiesto la pérdida de influencia de Rusia como mediador en el Cáucaso Sur, una región en la que desempeñó un papel central desde la caída de la URSS en 1991 hasta la Segunda Guerra de Nagorno-Karabaj en 2020, siendo ahora reemplazada por Estados Unidos.