Madrid |
En un municipio de algo más de 30.000 habitantes donde se calcula que viven cerca de 1.500 vecinos musulmanes, el Pleno del Ayuntamiento aprobó el 28 de julio una enmienda que limita el uso de polideportivos y otros espacios municipales exclusivamente a eventos promovidos por el propio Ayuntamiento. En la práctica, esto supone impedir el rezo colectivo del Aid el-Fitr (fin del Ramadán) y el Aid el-Adha (Fiesta del Sacrificio), que tradicionalmente venían celebrándose en primavera.
Aunque fue Vox quien propuso la Moción inicial, el Partido Popular la enmendó para suavizar el texto sin alterar su fondo. "El PP lo que hizo fue presentar una enmienda blanqueando la moción", denuncia Juana Guardiola, exalcaldesa y actual portavoz socialista. El concejal de Vox justificó su iniciativa con un discurso identitario. "A partir de ya no se va a volver a celebrar el fin del Ramadán o el rezo del cordero".
Y añadió que, "Defendemos nuestras tradiciones frente a la constante ofensiva ideológica de la izquierda por imponernos costumbres ajenas a nuestra identidad".
"Se trata de una propuesta islamófoba", afirma Mounir Benjelloun Andaloussi Azhari, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas. "No van contra otras confesiones, van contra la nuestra. Es una normativa discriminatoria para que solo los musulmanes no puedan disfrutar de sus fiestas".
El caso recuerda a lo vivido hace unas semanas en Torre Pacheco, donde grupos ultras alentados por Vox provocaron varios días de tensión contra la comunidad magrebí. "¿Pero a qué se refieren con la identidad? ¿Y el legado musulmán en nuestra localidad de cientos de años? Nunca habíamos tenido ningún problema y es un disparate", añade Guardiola.
Benjelloun se muestra alarmado por la deriva política. "Estamos un poco sorprendidos con todo lo que está ocurriendo en España. Vemos un cambio radical. Este era un país en el que su gente ha trabajado mucho para conseguir gozar de una paz y libertad que tienen. Pero yo por primera vez en 30 años tengo miedo".