Madrid |
Los documentos publicados por el Gobierno sobre los avisos del CNI ante la posible entrada masiva de migrantes han provocado que todas las miradas se dirijan al Delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano.
Triano es el responsable de coordinar la actuación de Policía Nacional, Guardia Civil y servicios estatales en la ciudad autónoma, por lo que su responsabilidad en la crisis migratoria es notable. Sin embargo, el delegado ha asegurado que los avisos recibidos fueron "informales" y que no constituyeron un aviso operativo.
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la Delegación del Gobierno mantuvieron diversas conversaciones donde el servicio alertaba de una posible entrada a través de la valla y por mar para el jueves 30 de julio. A pesar de las advertencias, Triano señala que esas comunicaciones no permitían anticipar la magnitud del fenómeno que se produjo días después.
“Cuando el CNI tiene una alerta se hace un informe y se entrega en un sobre lacrado dirigido a los organismos competentes. Un WhatsApp a un cargo menor no es un informe, sino un simple intercambio de información. De ser grave, el destinatario no hubiera sido ese cargo”, aseguró en una rueda de prensa convocada el pasado miércoles.
El delegado del Gobierno en Ceuta es la máxima autoridad de la ciudad autónoma. Su misión no es otra que aplicar las directrices del Ejecutivo en materia de seguridad, inmigración y coordinación policial, por lo que su responsabilidad sobre la ciudad es destacada.
La Guardia Civil, que depende de la Delegación, había solicitado refuerzos semanas antes del cruce masivo. Sin embargo, la respuesta fue nula. Los documentos desclasificados muestran como se recibió un avisó donde se alertaba de una convocatoria en redes sociales.
"En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana a las 20h", señalaba una de las notas. El CNI añadía que la convocatoria pretendía aprovechar la Fiesta del Trono de Marruecos y que sus Fuerzas y Cuerpos de Seguridad estarían ocupados durante la celebración.
Además, los servicios de inteligencia advirtieron de la dimensión y el alcance de la convocatoria: "Hay dos grupos diferentes con un total de 180.000 seguidores. Para que te hagas a la idea del alcance de la difusión".
Ante los avisos del CNI, lejos de desmentir las alertas, el delegado del Gobierno salió ayer públicamente a restarles importancia. Por un lado, Triano negó que los servicios de inteligencia remitieran a su despacho un papel en el que se advirtiera de una entrada masiva de más de 80.000 personas.
Respecto a los informes remitidos, advirtió que la ciudad ya estaba ya contaba con una gran presión fronteriza, por lo que "era muy fácil sacar de contexto los mensajes". De esta forma, destacó que las alertas no avisaban de nada nuevo.
Preguntado por sus responsabilidades y una posible dimisión, el delegado del Gobierno echo balones fuera. Durante el turno de preguntas, Miguel Ángel Pérez Triano invitó a las dudas. "No me he explicado lo suficiente", respondió a la pregunta sobre si piensa asumir responsabilidades políticas.
Asimismo, cargó las culpas contra su jefe de gabinete, al que señaló por no informarle de una conversación de más de once minutos con el CNI, pero sin llegar a confirmar si lo cesará de su puesto.