Madrid |
La propuesta de la empresa Urbagestión de conceder el retorno de Mari Carmen al piso del que fue desahuciada en la calle Alcalde Sainz de Baranda ha llegado a términos municipales. Tras el desahucio el pasado miércoles de la anciana de 87 años, la empresa Urbagestión propuso al Ayuntamiento de Madrid incluir el inmueble en el que hasta ahora había vivido Mari Carmen en el 'plan ReViva' con la condición de reservarlo exclusivamente para ella. No obstante, el Consistorio ha descartado la oferta al calificarla de "inviable" asegurando que la ex inquilina no cumple con los requisitos del plan y que no se pueden realizar asignaciones de viviendas a particulares.
El motivo principal del rechazo de la propuesta de Urbagestión es que los arrendatarios formen parte de una bolsa municipal de demandantes, lo cual imposibilita la cesión directa de una vivienda. Para buscar una alternativa, la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) ha propuesto una reunión este lunes por la tarde con el Servicio de Intermediación del Alquiler de EMVS Madrid y con representantes de Mari Carmen. Mientras, los Servicios Sociales municipales mantienen la asistencia a Mari Carmen ofreciéndole ayuda y una plaza en una residencia municipal sin coste.
El documento que regula las medidas del programa municipal ReViva establece una serie de exigencias que, en el caso de Mari Carmen, imposibilita al Ayuntamiento de Madrid dar el visto bueno a la propuesta de Urbagestión. Fue a través de un comunicado que el Ayuntamiento de Madrid expuso su negativa a que Mari Carmen pudiese volver a la que hasta ahora había sido su vivienda a través de la inclusión del domicilio en el plan ReViva.
Entre algunos de estos requisitos destaca la imposibilidad de una asignación directa de la vivienda, ya que las bases determinan que la adjudicación de las viviendas se realiza entre las personas o familias que estén previamente inscritas en la Bolsa de Demandantes. Otro de estos requisitos es, como se ha mencionado, que el plan está dirigido a casas vacías o en desuso por problemas administrativos, de condiciones del inmueble o de reticencia a poner una vivienda en alquiler por inseguridad jurídica.
No obstante, en su escrito, el Ayuntamiento no menciona todas las bases por las que se deniega la propuesta de Urbagestión; una propuesta que la oposición del Ayuntamiento de la capital ha calificado como un "lavado de imagen" por parte de la empresa.