comparecencia de JUNTS

Puigdemont confirma la ruptura con el PSOE: "No vamos a ayudar a un Gobierno que no está dispuesto a ayudar a Cataluña"

Puigdemont comparece desde Perpiñán tras la decisión de romper con el PSOE y antes de la consulta que hará con sus militantes.

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Javier Matiacci

Madrid |

La ejecutiva de Junts, reunida este lunes en Perpiñán, ha acordado por unanimidad romper con el PSOE. Puigdemont ha confirmado oficialmente la decisión en su comparecencia y la formación independentista da por cerradas las negociaciones discretas que mantenía con los socialistas en Ginebra y se dispone a prescindir del mediador internacional al considerar que su papel "ya no es necesario".

Y así lo ha confirmado Puigdemont en su discurso. "Sus tiempos y sus ritmos han sido los únicos válidos", ha asegurado en referencia al PSOE. Motivo por el que confirma el cierre de las negociaciones entre ambos y el fin de su apoyo porque "no están dispuestos a ayudar a un Gobierno que no está dispuesto a ayudar a Cataluña".

El líder de Junts ha responsabilizado este lunes al PSOE de la ruptura del acuerdo que mantenían y sin explicar en qué consistirá la decisión, ha confirmado que pasará a "ejercer oposición" al actual Gobierno porque "no hay voluntad" por parte de los socialistas de "ejecutar los acuerdos políticos en tiempo y forma".

"Hemos constatado que no hay confianza suficiente y, de hecho, la desconfianza mutua es la misma. Quizá hay confianza personal, pero no a nivel político", y ha recordado textualmente que el proyecto de Junts no tiene por vocación la estabilidad española.

"Un pacto que no se puede desarrollar en las condiciones necesarias ni goza de la confianza suficiente y del que no se puedan ejecutar los acuerdos es un pacto roto", ha añadido. Asimismo, ha hecho hincapié en que desde Ferraz han "menospreciado los avisos y señales" que la formación catalana les ha enviado "en 22 meses de trabajo y 19 reuniones en Suiza".

Consulta a la militancia

La decisión se someterá a consulta de las bases entre el miércoles y el jueves tras un consejo nacional este martes a las 19:30 horas, en el que se convocará formalmente una consulta a la militancia. Los afiliados podrán votar de manera telemática sobre la decisión adoptada por la ejecutiva a partir del miércoles a las diez de la mañana y hasta el jueves a las seis de la tarde. Un proceso que marcará el rumbo inmediato del partido y que, salvo sorpresa, supondrá el fin del apoyo parlamentario de Junts al Gobierno de Pedro Sánchez. Con esta decisión, la formación cumple con la advertencia lanzada en el Congreso por su portavoz, Míriam Nogueras, quien en la última sesión de control instó al Ejecutivo a cumplir los compromisos pendientes del pacto de investidura firmado en Bruselas hace casi dos años.

En el Partido Socialista la noticia ha caído por sorpresa. La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, ha intentado rebajar la tensión apelando al diálogo y la voluntad de acuerdo. "Hay diálogo, hay mano tendida, hay negociación y vale la pena. Vamos a insistir en esto y a seguir trabajando, porque este Gobierno es lo mejor para Catalunya y para España", ha asegurado tras la reunión de la ejecutiva socialista. En Ferraz insisten en que aún hay margen para reconducir la situación y en que el Gobierno mantiene su voluntad de cumplir lo firmado con Junts al inicio de la legislatura.

Las razones de la ruptura

El malestar en Junts con el Gobierno se ha ido acumulando durante los últimos meses. La formación de Puigdemont reprocha a Pedro Sánchez no haber avanzado en los compromisos adquiridos en Bruselas, especialmente en lo relativo a la aplicación de la ley de amnistía al propio expresident. Ya en agosto, Puigdemont advirtió de que el otoño sería decisivo si el Ejecutivo no cumplía sus promesas, y en las últimas semanas la presión desde Junts se ha intensificado hasta el punto de hacer inevitable la ruptura.

Desde el Gobierno, sin embargo, se ha tratado en todo momento de mantener la calma y de subrayar que no existe una amenaza real para la estabilidad institucional. Fuentes socialistas insisten en que el acuerdo con Junts sigue siendo posible, aunque reconocen que las posiciones se han enfriado de manera evidente.