Aurora Molina | Agencias
Madrid |
El último informe de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía Nacional apunta a indicios de supuestas comisiones de 200.000 euros recibidas por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por parte de un grupo empresarial peruano con filiales cementeras en Bolivia. Esta información la ha encontrado el organismo en el móvil de la secretaria del exmandatario, Gertrudis Alcázar.
La UDEF señala que Zapatero medió ante autoridades bolivianas y que cobró las gestiones mediante falsos trabajos de asesoría. Dicho informe policial recoge que el expresidente participó en una "dinámica de intermediación e influencias" con autoridades de Bolivia "orientadas a beneficiar los intereses" del grupo empresarial peruano Gloria, "mediando una contraprestación económica de 200.000 euros" entre 2024 y 2025.
Nada justifica convertir la vida privada de una persona en munición política
Ante este escenario, la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, denuncia una "gravísima violación de la intimidad" del expresidente a través de la filtración de conversaciones privadas e información médica ajenas a una causa judicial. Según publicó este miércoles en redes sociales, "nada justifica convertir la vida privada de una persona en munición política. En serio: ¿quién va a parar esta deriva antidemocrática?".
Al hilo de lo anterior, el PSOE subraya en un comunicado que "no todo vale" y califica la filtración de "escándalo mayúsculo" y de "cacería" contra el expresidente. "Cuando una persona está siendo investigada, lo que debe analizarse son los hechos relacionados con dicha causa. Utilizar una investigación para exponer aspectos de la vida privada ajenos al procedimiento genera indefensión y desborda los límites que deben proteger cualquier actuación judicial", señala el PSOE.
"Si la inmensa mayoría del material difundido no tiene relación con los hechos investigados, el escándalo es mayúsculo. Filtrar WhatsApps y agendas privadas ajenas a una causa judicial no es información: es una cacería incompatible con las garantías que exige una democracia", concluye.